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Tutorial

Crear un dominio .com.ar

Es muy fácil crear un dominio .com.ar y registrarlo a tu nombre en Argentina, también es muy barato. Por ejemplo en mayo de 2020 tenía un costo inicial de $ 270 y eso es por un año, osea que en dolares hoy no serían ni u$d 3 al año. Aquí veremos como registrar un dominio web en Argentina.

Para poder hacerlo de esta forma, que es muy sencilla, y permite que el dominio quede registrado a tu nombre, es necesario tener clave fiscal de AFIP.

Lo primero que hay que hacer es ingresar en la web https://www.nic.ar/.

Crear un dominio .com.ar

Una vez adentro hacemos click en TRAMITES A DISTANCIA. Esto nos lleva a:

Aquí elegimos Otros Trámites a Distancia.

Crear un dominio .com.ar

Arriba clickeamos en AFIP y eso nos lleva a:

Crear un dominio .com.ar

Acá necesitamos el CUIT o CUIL y la calve fiscal al clickear en SIGUIENTE.

Crear un dominio .com.ar

Directamente debe aparecer esta pestaña, hacer click en INICIAR TRAMITE.

En este punto escribimos el nombre del dominio y vemos si está registrado o disponible. Si está disponible le damos click directamente en REGISTRAR. Da la posibilidad de elegir si será .com.ar, net.ar o .ar, se debe elegir antes de seguir al próximo punto.

En el próximo punto, existe la posibilidad de que les de un mensaje de Datos incorrectos, en ese caso solo hay que controlar y completar sus datos personales que se les mostrará en un formulario.

Luego de este punto, solo resta confirmar su compra y seleccionar el medio de pago. Puede ser con tarjeta de crédito, débito o homebanking.

Con esto ya sabemos cómo crear un dominio .com.ar. Luego el mantenimiento del sitio se abona de forma anual.

Espero les sea de utilidad.

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Viajes

Viaje a Machu Picchu, Cuzco-Arequipa

Después de haber cumplido el máximo objetivo del viaje, luego de regresar de Machu Picchu, nos quedamos un par de días más en Cuzco. Luego comenzamos el regreso. Desde allí tomamos un colectivo a Arequipa.

Antes de salir compramos provisiones para el viaje. Recuerdo haber comprado dos leches chocolatadas larga vida. Lo que no compramos fue mucha agua. El viaje fue tal vez el viaje más movido de mi vida. Era una coctelera constante. Es así que por la mañana cuando quise tomar un medicamento, y al no tener agua, abrí la última chocolatada. Yo no sé si fue mala suerte o qué pero, me meto la pastilla, abro la leche, le meto un trago, y ¡¡¡estaba cortada!!! Siempre lo atribuimos al movimiento del colectivo por toda la noche.

Ciudad de Arequipa.

Es así que llegamos a Arequipa. Una ciudad muy distinta todo lo que habíamos vista. Bien amplia, de colores claros, otro aire. En Arequipa nos quedamos solo una noche, antes de seguir viaje a Tacna, la última ciudad peruana antes de Chile.

Puesto fronterizo chileno.

En la terminal de Tacna, contratamos un taxi para cruzar la frontera a Arica. Ese tramo fue glorioso. Después de tantos días en la cordillera de los Andes, humedad y frío, llegabamos al desierto de Atacama y al mismo tiempo al océano Pacífico.

Además el taxi era un auto americano, de esos enormes, con música y el viento del mar por las ventanillas, inolvidable. En Arica una parte de los chicos con los que viajábamos se separó ya que se venían directo en un colectivo hasta Córdoba. Nosotros con el resto, no íbamos a San Pedro de Atacama.

Es así que pasamos todo el día en la playa, hasta la noche que salí el colectivo. Después de tantos días inmersos en la cultura andina y del altiplano, nos sentíamos en un lugar mucho más afín a nuestra cultura. Así que estábamos muy contentos. Nos metimos al mar, ahí me terminé de curar de las anginas que tenía desde Bolivia y la pasamos muy bien.

Océano Pacífico en la ciudad de Arica.

Es así que por la noche partimos otra vez hacia la cordillera de los Andes. El viaje fue muy tranquilo salvo por un frontera sanitaria del algún tipo, que nos obligó a bajar del micro en la madrugada.

A la mañana temprano estábamos en Calama, desde allí salía el colectivo a San Pedro. Estaba todo cerrado, así que dimos una vueltas hasta que abrieron los negocios, compramos provisiones, sobre todo gas para cocinar.

Calama, muy temprano en la mañana.

Llegamos a San Pedro, en el corazón del desierto de Atacama. Los precios del pueblo era exorbitantes, en relación a lo que veníamos acostumbrados. Es así que fue la única vez que usamos la carpa que habíamos traído hasta ese momento al vicio. Conseguimos un camping muy rústico y ahí nos instalamos. La carpa era para 3 pero éramos 4. Por suerte de noche hacía mucho frío en el desierto.

El pueblo era irreal, estaba plagado de extranjeros. Había muchos bares, y por la tarde se cortaba la luz hasta el otro día.

San Pedro de Atacama.

Al no ser grande, recorrimos el pueblo en poco tiempo. Era muy vistoso y primitivo.

Iglesia de San Pedro de Atacama.

Interior de la Iglesia de San Pedro de Atacama.

No pudimos ir a los geíseres del Tatio, ya nos quedábamos sin plata y Chile nos resultaba caro. Así que decidimos poner fin al viaje y solo volver a casa.

Feria artesanal de San Pedro de Atacama.

Estuvimos solo una noche, al otro día nos separamos finalmente de los otros chicos con los que viajábamos y seguimos solos la última etapa del viaje.

Fuimos a la salida del pueblo temprano para ver si podíamos conseguir algún camión que nos lleve hasta Argentina. No tuvimos suerte. Terminamos consiguiendo un colectivo que venía en tour de compras hasta Iquique. El mismo nos cobró u$s 5 por cada uno. Y después de un rato ya estabamos en camino.

Allí hay una gran cuesta de muchos kilómetros. Pensábamos que el colectivo no iba aguatar, por suerte aguantó. Se terminó el asfalto y entramos a Argentina. Ahí nos contaron que en esa zona había minas personales puestas por los ejércitos en las épocas de conflictos entre Argentina y Chile.

El camino del lado argentino estaba en obras. Así que tardamos mucho tiempo hasta llegar al puesto de control argentino. Ahí nos bajamos a que nos sellen la entrada. Y comprobamos con asombro, como los choferes de camión paraguayos que estaban esperando cruzar, no sabían ni leer ni escribir, y manejaban por nuestro territorio. Traían principalmente autos usados desde Asia. En Argentina está prohibida la importación de autos usados.

Paso de Jama.

Debido a los días que habíamos pasado en la altura, no tuvimos ningún síntoma de apuntamiento al cruzar el paso de Jama. Este paso tiene zonas de más de 4000 msnm.

Finalmente llegamos a Susques, ahí el coordinador del colectivo nos hizo bajar. No nos quiso llevar más. Así que nos quedamos regalados en el medio de la Puna argentina. Por suerte averiguamos que por ser viernes, venía un colectivo a buscar a las docentes que regresaban a Jujuy, así que tomamos un colectivo semi vació que nos llevó a través de la quebrada de Humahuaca hasta Jujuy.

Vista de la ciudad de Susques. Argentina.

Llegamos tarde a Jujuy, no me acuerdo bien en donde nos bajó el colectivo, pero tomamos un taxi y les dijimos que nos lleve a un buen hotel. Estábamos demolidos. A mí se me partía la cabeza. Así que por primera vez en días dormimos en un buen hotel. De allí nos fuimos a comer una parrillada. ¡Cómo extrañábamos la carne! Estábamos reventando la poca plata que nos quedaba.

Plaza principal de la ciudad de Jujuy.

Después de dar una vueltas por la ciudad, decidimos ir a hacer dedo para ir volviendo. Nuestro fuerte no es hacer dedo. Así que después de perder toda la mañana nos fuimos a la terminal de ómnibus para tomar un pasaje directo a Córdoba.

Allí nos encontramos con un amigo que por algún motivo que no recuerdo también estaba esperando un colectivo. Esperamos toda la tarde, hasta que el micro salio para Córdoba. Llegamos por la mañana a la terminal. De ahí nos tomamos otro micro hasta Valle Hermoso.

Había terminado mi único viaje de mochilero. Si bien nunca logramos viajar sin pagar, las mochilas pesaban un montón.

En la terminal de Jujuy nos encontramos con Javier, un amigo de Valle Hermoso.

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Viajes

Viaje a Machu Picchu, Cuzco

Después de varios días de viaje habíamos llegado a Cuzco. Ese era nuestro objetivo principal, ya que de allí salen las excursiones a las ruinas de Machu Picchu. Cuzco siempre fue una ciudad importante, desde tiempos prehispánicos ya que era la capital del imperio Inca. Actualmente hay muchísimas ruinas de incaicas, pero sobre todo en el centro de la ciudad las mismas quedaron de bajo de las construcciones de los conquistadores españoles.

Luego de bajar del colectivo que nos trajo de Puno, nos alojamos en un hostel que no nos gustó, por lo que solo estuvimos una noche, luego nos mudamos, después de dar varias vueltas por la ciudad, a un hostel que nos gustó por su ubicación. Los hostel no eran caros, lo que sí como en todos los que vimos en el viaje, el agua caliente era muy limitada. En todos lados las duchas eran eléctricas, y no eran un termotanque, sino que la resistencia estaba en la misma ducha. Un peligro y aparte nunca calentaban mucho, no eran eficientes.

Plaza de armas de Cuzco.

En ese hostel nos quedamos una semana. Durante ese tiempo conocimos la ciudad, tomamos algunas excursiones, jugamos a las maquinitas tragamonedas, salíamos de noche y paseabamos todo el día.

Callecitas de los barrios más típicos.

Cada vez que nos aburríamos no íbamos a las maquinitas, creo que en lineas generales ganamos más de lo que perdimos. También visitábamos mucho los mercaditos donde vendían artesanías. Nos compramos un montón de pullóveres de lana.

La noche en Cuzco era muy intensa. Muchos extranjeros de todo el mundo y muchos pubs o bares. Me hizo acordar a Nueva Córdoba, muchísima vida nocturna para todos los gustos.

Foto Soda Stereo en el convento de Santo Domingo.

Desde Cuzco se pueden hacer muchas excursiones. Para ello hay un boleto turístico que incluye todas las entradas y el transporte. En este punto solo mostraré fotos, ya que ni ese momento supe el nombre de las ruinas y sitios que visitábamos. Además en la misma ciudad hay museos, iglesias y muchos otros atractivos.

Ruinas arqueológicas.

Apenás pudimos nos pusimos a averiguar como ir a Machu Picchu, originalmente nuestra idea era hacer el camino del Inca, pero nos dio mucha fiaca. Era una caminata de varios días y no daba. Yo me estaba recuperando de unas anginas que me agarraron después del frió que me dio mojarme en el lago Tiquitaca. Ahí conocí los medicamentos genéricos que en Argentina aún no había.

La cuestión es que realmente el precio del viaje a Machu Picchu, por un momento nos hizo dudar, ya que costaba más de lo que habíamos gastado hasta el momento. En todo el viaje gastamos u$d 400 y esa sola excursión costó u$d 180. Finalmente pagamos y tuvimos los pasajes y las entradas. En definitiva a eso habíamos venido.

En Aguas Calientes antes de ascender a Machu Picchu.

El tren iba hasta la localidad de Aguas Calientes. De allí se accedía al sitio arqueológico. Es un viaje a través de las montañas. Todo muy verde, muchas comunidades al costado de las vías. Espectacular. Probamos un choclo muy dulce, con granos muy grandes, riquísimo.

Río de Aguas Calientes.

Desde Aguas Calientes, se debía cruzar un puente sobre el río del mismo nombre. Nunca había visto un río tan violento, era una locura el ruido que hacia por la fuerza del agua. La excursión incluía el transfer hasta el sitio. Por fin habíamos llegado. No voy a ser yo quien descubra la majestuosidad de Machu Picchu, solo diré que es un destino imprescindible para el viajero.

Machu Picchu.

Interior del sitio.

La excursión toma todo el día, así que llegamos tarde en la noche a Cuzco. Lo que más demora es el viaje de ida y vuelta en tren. De todos modos el mismo viaje es un experiencia espectacular en sí mismo. El tren tiene algunas paradas intermedias, sobre todo a la ida.

De ahora en más, si bien nuestra idea original era ir a hasta Lima, emprenderíamos el regreso a Argentina. De aquí nos iríamos a Arequipa.

 

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Viajes

Viaje a Machu Picchu, La Paz – Cuzco

En nuestro periplo a Machu Picchu (su comienzo está en este link), hicimos la primer parada importante en la ciudad de La Paz. Capital de Bolivia. De allí iríamos lo más directo posible a Cuzco.

Después de que se nos pasaron los síntomas de la puna, arrancamos a conocer la ciudad. Recuerdo que se nos rompió la máquina de fotos. En esa época las cámaras usaban rollo. Así que tuvimos que hacer un gasto inesperado, comprar una nueva cámara.

Lo que más me impacto de la ciudad, fue el Mercado de las Brujas. El mismo quedaba sobre una calle secundaria, y en realidad no brujas, sino insumos para rituales. Por mala suerte el día que fuimos no era el día de mayor concurrencia y no había muchos puestos abiertos. Pero de todos modos ver los fetos de llama, pociones, ranas secas,  y las plantas medicinales utilizadas por los yatiris (chamanes o brujos) en los rituales de Los Andes, es una experiencia potente.

Mercado de la Bruja. La Paz.

Después de todos los días de estar en la ruta comiendo comidas típicas, lo más conocido que vimos a nuestra comida fue un Mc Donalds. Era mucho más caro que cualquier otra cosa, pero nos metimos corriendo.

Pasamos mucho tiempo descansando en el hostel y yendo y viniendo a la plaza principal que quedaba cerca. La plaza rebosaba de vida. Las bebidas y alimentos se vendían a raudales y sin ninguna norma sanitaria, por los vendedores callejeros. Era tal la diferencia respecto al cuidado de los alimentos que nos impactó profundamente. Al igual que el gran uso de los espacios públicos por parte de la población.

Plaza principal de La Paz.

El hostel donde nos alojamos, estaba ubicado en una antigua casona reformada, como éramos 6, teniamos una pieza privada para nosotros solos. El único detalle era que el baño no tenía puerta sino una cortinita. Hay fotos de eso pero son estrictamente privadas.

En el hostel había más turistas argentinos, así que de ahí surgió la posibilidad de alquilar una combi que nos llevara hasta el lago Tititaca y luego nos dejaran en Puno, ya del lado de Perú, para seguir viaje a Cuzco. Es así que salimos para la ciudad de Copacabana a orillas de lago navegable más alto del mundo que es compartido por Perú y Bolivia.

De La Paz a Copacabana

Antes de subir a la lancha en Copacabana.

A pesar de ser verano hacía bastante frío y el clima esta muy inestable. Después de que la combi nos dejó, tuvimos que tomar una lancha muy rudimentaria que nos llevó hasta la isla del Sol. La lancha anduvo largo rato antes de llegar a la Isla del Sol.

Escalera en la Isla del Sol.

La Isla del Sol es muy accidentada, por lo que llegar desde el puerto hasta el poblado requería subir unas escaleras muy empinadas y largas. Es la segunda vez que quise abandonar mi mochila. Pero finalmente no lo hice, y después de una larga agonía llegamos al destino.

La isla tiene dos sectores, el Norte y el Sur. En el Norte se encuentran las ruinas arqueológicas. Nosotros buscamos alojamiento en el sur.

Vista parcial de la Isla de la Luna tomada desde la Isla del Sol.

El precio que pagamos la habitación es inolvidable. Pagamos un peso cada uno, y lo hicimos con monedas de un peso argentino. Está bien que la habitación no tenía baño privado. En vez de cerradura tenía un candado. No tenía interruptor de luz, y a la lamparita había que desenrroscarla para apagarla. El baño quedaba afuera y se limpiaba con el agua de un tacho de 200 litros. Todo el poblado estaba muy embarrado. Eran pequeñas callecitas bordeadas por pircas de piedras y viviendas muy sencillas. Esa noche hizo un frío terrible. Al otro día estaba todo congelado.

Construcción típica de la Isla del Sol.

Como el sector norte quedaba medio lejos, contratamos entre varios una lancha que nos lleve hasta los sitios arqueológicos y luego nos regresara a Copacabana. Llovía mucho. Hacía frío. Pero en un kiosko del sector norte encontré un teléfono del que pude llamar a mi casa. En esa época eso era increíble.

Caminamos, nos mojamos y conocimos las ruinas. Luego volvimos a la lancha. El lago estaba realmente picado, todo se movía y entraba lluvia por todos lados. En esos días se me pudrió el pantalón vaquero y se me desarmaron las botas de trekking. Pero finalmente llegamos para el almuerzo a Copacabana. Después de unas discusiones con quienes nos tenían que llevar a Puno, comimos en un lugar muy lindo, algunos probaron ceviche, pero nosotros con Lucas, cuando no la teníamos muy clara comíamos la comida que más cocción tuviera. En ese caso la carne estaba durísima, pero algunos de los que comieron pescado terminaron intoxicados.

De allí cruzamos la caótica frontera entre Bolivia y Perú. Después de conseguir transporte a Cuzco, tuvimos que esperar un buen rato. Estábamos más cerca de Machu Picchu.

Lucas y yo con el resto del grupo que se había armado en Yacuiba.

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Viajes

Viaje a Machu Picchu, Córdoba-La Paz

Siempre hay un viaje que es imborrable, puede ser o porque es el primero o por que es espectacular, o una combinación de ambas cosas. Otra opción es que sea porque cada viaje es único. Este viaje por tierra a Machu Picchu tiene todos los condimentos para ser inolvidable.

En un parador en la ruta.

Llegar a Machupichu por tierra desde Córdoba

El principal objetivo de este viaje era conocer las ruinas de Machu Picchu. El viajes que hicimos con mi amigo Lucas cuando teníamos 19 años por Bolivia y Perú fue sin dudas emblemático por varios motivos.

Este fue el primer viaje que hice sin ningún familiar ni adulto a cargo. Eso ya supone una sensación de libertad indescriptible para cualquier persona y más para a quien siempre le gustó la idea de viajar. Visto a la luz del tiempo, hoy me parecería medio peligroso que dos chicos se lancen a hacer este tipo de viaje. Recorrimos 6300 km en casi 21 días.

Hasta ahora nunca más volví a hacer un viaje de mochilero, este fue el primero y el único. La forma en que viajamos fue diseñada en base a relatos de otros viajeros y teniendo en cuenta nuestra economía. En en el verano del año 2000, en Argentina aun existía la convertibilidad, es decir un peso un dolar. Hicimos todo el viaje sin tomar ningún avión, saliendo desde Córdoba y gastando aproximadamente u$d 400 en todo el viaje cada uno. Claramente otros tiempos.

Córdoba-Pocitos

Salimos de la terminal de Córdoba, mi mamá nos fue a despedir. Subimos a un colectivo que había averiguado Lucas. Hacía el trayecto Córdoba-Pocitos (pasaron muchos años hasta que me enteré que Pocitos en realidad el la localidad de Salvador Mazza). Es así que salimos para Salta. Del lado boliviano la localidad también se llama Pocitos, pero ahora sé que su nombre formal es Yacuiba.

El pasaje del colectivo debe de haber tenido no más de 10 pasajeros, iba prácticamente vacío. Viajaban además 4 chicos con los que nos hicimos amigos y haríamos gran parte del viaje.

Es así que a la mañana siguiente, estábamos en Pocitos.  Nos bajamos del micro, cargamos las mochilas (cargadas de muchas cosas innecesarias) super pesadas que llevábamos y nos dirigimos al puesto de migraciones. Pasamos rápidamente y cruzamos el puente que separa Bolivia de Argentina.

Ahí comenzó el Shock cultural. Del otro lado nadie nos paró ni controló. Solamente nos abordó un uniformado para vendernos un bono contribución. Es así que seguimos caminando hasta encontrar un taxi que nos llevó a Yacuiba.

Cartel para los pasajeros que llegan al parador.

Yacuiba-Santa Cruz

Una vez en Yacuiba nos hicimos amigos de estos 4 chicos que iban a Santa Cruz, nosotros teníamos el plan de ir a Potosí, pero por más que se planifique hasta el detalle, hay que acostumbrarse a la idea que planificar solo sirve para tener una idea de qué queremos hacer. Más allá de eso, cualquier plan puede durar lo que tarde en llegar el primer cambio de planes. Tal vez el shock cultural nos hizo decantar por viajar con un grupo más grande.

Luego de comprar el pasaje, nos dimos cuenta de que no teníamos sellado el ingreso al país. Así que nos tomamos otro taxi para volver a Pocitos al puesto de control boliviano. Y claro, cuando habíamos cruzado el puente, habíamos pasado por ese lugar pero no le habíamos prestado atención, así que entramos nos sellaron los pasaportes y volvimos a la terminal.

Los colectivos viajaban con mucha gente que no tenía asiento.

Ahí nos daríamos cuenta de que los colectivos no tenían horario de salida, salían cuando se llenaban. En esa época Bolivia prácticamente no tenía rutas asfaltadas, así que el camino de casi 600 km se hacía por camino de tierra. Sumándole que en tampoco había puentes carreteros, por lo que en para cruzar los ríos se utilizaban los mismo puentes del ferrocarril. Y por la velocidad a la que cruzábamos esos largos puentes me parece que no estaban en desuso ferroviario.

Es así que después de un viaje interminable, paradas varias y un paisaje espectacular, llegamos muy tarde en la noche a Santa Cruz.

En Santa Cruz, conseguimos habitaciones en una pensión. Comimos por primera vez sentados en una fonda cercana. Y descubrimos que el arroz estaba presente en todas las comidas. Cuando volvimos a la habitación cerramos muy bien las ventanas ya que había muchas ratas en los techos colindantes.

No nos quedamos ni un día en Santa Cruz, de allí tomamos un colectivo a Cochabamba. Nuestro objetivo se había vuelto llegar cuanto antes a La Paz.

Santa Cruz – Cochabamba – La Paz

Esta parte del viaje siguió de la forma más rápida que pudimos. Viajeros relámpago, hasta ese momento era todo lo contrario a un viaje tranquilo. Llegamos a la terminal de colectivos de Cochabamba a la noche.

Compramos pasaje para La Paz y nos fuimos comer en la misma terminal. Esta vez casi perdimos el colectivo, porque como estaba todo el pasaje pago, el colectivo salió antes de la hora prevista. Es así que lo tuvimos que correr por las plataformas y lo alcanzamos antes de que salga a la ruta. Allí los choferes nos obligaron a comprar un asiento extra que quedaba vacío, ya que llevábamos nuestras mochilas con nosotros y no en la bodega.

A la mañana siguiente ya estábamos en La Paz. Ahí entendí que lo de la puna era verdad, no podíamos ni caminar, las mochilas nos pesaban como una montaña y la cabeza se me partía. De alguna manera coneguimos lugar en un hostel a media cuadra de la plaza central. Nos quedamos quietos por primera vez en días, luego de viajara por caminos de ripio, en colectivos muy extraños.

La tripulación de los colectivos llevaba herramientas para arreglar el camino. Palas y picos. Además el conductor y ellos iban en un compartimento separado, y parecía que iban todos de fiesta. No sé si no iban tomando alcohol.  Nosotros íbamos todos juntos al fondo. Y si bien no viajamos nunca con animales adentro del colectivo, éramos un montón de personas, ya que por cada haciento a veces había hasta 4 personas entre adultos y menores. Calor humano. Por suerte Lucas llevaba un Lisoform (desodorante anti-bacterial) que usábamos al subir al colectivo.

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Cultura Política

¿Quién es un dictador?

Para saber quién es un dictador, primero debemos entender qué significa este término y una buena forma es estudiar la etimología del término. Dictador es una palabra que viene del latín, ya que durante la República Romana una persona era temporalmente investido con el poder absoluto.

De aquí proviene el término que, posteriormente, se usaría para describir a un sistema de gobierno llamado dictadura.

Qué es una dictadura

Una dictadura es una forma de gobierno en donde la voluntad y el poder de quien gobierna se ejerce sin consenso participativo. Esto quiere decir que un solo líder o élite acceden al poder sin ningún tipo de elección popular y luego ejercen el gobierno de manera absoluta, es decir que no existe república durante una dictadura, ya que una sola figura concentra todo el poder.

Dictadura y democracia son las dos formas de gobierno son las dos principales formas de gobierno actuales. Y la principal diferencia es que en las democracias el poder emana del pueblo, mientras que en las dictaduras el poder emana de la fuerza que reúna la elite para acceder al poder sin elecciones mediante un golpe de estado.

Hay más de un tipo de dictadura

Según Barbara Geddes hay cinco tipos de dictadura: militar, de partido único, personalista, monárquicas e híbridas.

Dictadura Militar

En este régimen un grupo de oficiales del ejército detenta el poder.

Dictadura de partido único

Un solo partido tiene acceso a cargos políticos y control sobre la política.

Dictadura personalista

Todo el poder está en manos de un solo individuo.

Dictadura monárquica

Una persona de ascendencia real hereda el cargo de jefe de estado de acuerdo con la práctica o la constitución aceptada.

Dictadura híbrida

Regimen que combinan cualidades de dictaduras personalistas, de partido único y militares.

Dictaduras y dictadores en Argentina

En Argentina el sistema de elección de autoridades es democrático desde 1983. Hasta la fecha, por voto directo indirecto hasta 1994, y luego por voto directo hemos elegido nuestras autoridades.

Si bien muchas voces acusan a tal o cual gobierno de dictadura, como vemos es una absoluta falacia. En Argentina el último dictador se fue en 1983. Refuerzan estos argumentos el índice de democracia que es una clasificación que determina el estado de la democracia en 167 países.

El índice define 4 regimenes: democracias plenas, democracias imperfectas, regimenes híbridos y autoritarios. Argentina está calificada como una democracia imperfecta ocupando el puesto número 46. Siendo las únicas democracias plenas de América, Canadá, Uruguay y Costa Rica.

Como vemos el uso del término dictadura no tiene ningún asidero real. Aunque podemos reconocer que el sistema de gobierno republicano no siempre funciona de la mejor manera.

República sin dictador

Una república se basa en la división del poder absoluto en tres poderes independientes. El poder ejecutivo, legislativo y judicial. La cabeza del poder ejecutivo es el presidente.

El poder legislativo genera las leyes de la nación, el poder judicial observa su cumplimiento y el ejecutivo decide y gobierna en base a esas leyes. Esto por supuesto explicado de manera simple.

Ha ocurrido en épocas de nuestras historia en que el poder ejecutivo interfirió con la justicia, ejemplo de esto es la mesa judicial que conformó el gobierno del Macri, o también la corte adicta de Menem. Pero esto no quiere decir que esos presidente sean dictadores, ya que si bien los poderes no funcionaron de manera independiente, nuestro sistema de representación siguió siendo democrático. En todo caso pueden ser tildados de anti-republicanos pero no de dictadores.

Por otra parte el uso de decretos de necesidad y urgencia también es esgrimido como argumento para definir una dictadura. Esto es un error, ya que el DNU es un recurso constitucional. Además sería bueno recordar que por ejemplo el primer presidente desde 1983, Raúl Alfonsín, dictó un promedio de 1,1 decretos por año de gobierno, mientras que durante el último gobierno,  Mauricio Macri dictó 17 decretos por año. Y esto no los convierte en dictadores, ni menos enemigos de la república.

Características de un dictador

Entonces podemos decir que un dictador no se somete a ninguna ley y su palabra es la ley. Ejerce el poder desde que asume y de por vida. No permite oposición de ningún tipo y aprovecha su fuerza para suprimir la libertad de expresión y el discurso de las masas, para de esa manera mantener el poder y estabilidad política y social.

Un dictador no se somete a consideración de nadie su gestión. Tampoco debe preocuparse por conformar a las mayorías ya que no necesita de elecciones para estar en su cargo. Con solo mantener feliz a la élite que lo soporta ya será suficiente.

Ahora sí podemos hablar con propiedad, ya queda clara la diferencia en entre dictadura y democracia, entre dictador y presidente.

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Cultura Libros

Libros imprescindibles (Antiguedad)

Hay muchas listas de libros imprescindibles que se pueden encontrar en Internet. Algunas hacen referencia a libros que leer antes de morir, otras a libros que no pueden faltar en tu biblioteca y recomendaciones varias.  Pero aquí hablaremos de algunos libros imprescindibles desde el punto de vista de la cultura general.

Es por eso que del infinito mundo de la lectura hemos seleccionado solo 3 libros por tópico para poder tener un acercamiento lo más abarcativo y representativo de nuestra cultura occidental e hispano-hablante.

Por supuesto que como toda selección es arbitraria y no por eso absoluta, recordando que el objetivo de la misma es enriquecer nuestra cultura general.

Los libros antiguos

Con libors antiguos hacemos referencia a los libros más arcaicos e influyentes de nuestra historia.

Si de libros antiguos se trata, hablaremos de La Ilíada y la Odisea de Homero, Los nueve libros de la historia de Heródoto y de La Biblia.

Estos tres libros imprescindibles han marcado a fuego toda la historia de la humanidad desde la invención del libro hasta nuestros días.

La Ilíada y la Odisea

Se cree que La Ilíada y la Odisea se publicaron en el año 762 AC. La misma fue escrita en griego y forma de  por Homero, y como se observa en su título, habla sobre dos sucesos distintos pero íntimamente relacionados.

La Ilíada trata básicamente sobre la famosa guerra de Troya. El origen de esta guerra es poder rescatar a Helena, esposa del rey Menelao, quien fue raptada por Paris, príncipe troyano.

A su vez la Odisea, narra las peripecias del héroe Ulises u Odiseo para regresar de Troya a su casa en la isla de Itaca. Debido a un pleito con los dioses. Ulises no agradeció a sus dioses luego de la batalla y estos por esa afrenta no permitieron un pronto regreso a su hogar.

Pero cuál es la importancia de estos libros para ser elegida por algunos como la obra que más ha influido en la literatura mundial a lo largo de la historia. Además ha sido  la fuente  de inspiración para artistas de todo tipo, allí se inspiraron prácticamente todas las artes a lo largo del tiempo.

Los nueve libros de la historia

Este libro escrito por Heródoto en torno al año 430 AC, osea que es unos 330 años más joven que el libro de Homero. Originalmente fue escrito en dialecto Jonio, que era un dialecto griego.

El libro trata sobre la historia de Grecia, haciendo hincapié en las guerras Médicas, que básicamente enfrento a los griegos con los persas. Además habla sobre la historia de Egipto.

La obra a su vez se compone de nueve  libros que lleva cada uno el nombre de una musa.  Los mismos son Calíope, Clío, Erato, Euterpe, Melpómene, Polimnia, Talía, Terpsícore y Urania.

Cada uno de los libros desarrolla guerras y batallas a excepción del libro II en el que solo se habla de la cultura egipcia.

La importancia fundamental de este libro radica en que se considera el primer libro de historia jamás escrito, y a su autor el primer historiador de la humanidad.

La Biblia

No es aquí el objetivo hablar de la Biblia desde el punto de vista espiritual. Sí desde el punto de su significado y valor cultural.

La Biblia es un libro que se compone de varios libros escritos entre el 900 AC y el 100 DC. En un principio eran documentos separados escritos en arameo, hebreo y griego.  La forma de la Biblia moderna se data en el año 393 mediante el concilio de Hipoana.

Muchos afirman que «la Biblia ha hecho más para dar forma a la literatura, la cultura y el entretenimiento, que ningún otro libro que se haya escrito. Su influencia en la historia mundial es trascendental».​ Ha sido traducida de forma completa a 438 idioma. Y se venden por año unos cien millones de ejemplares.

En líneas generales se divide en dos partes. El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.

El Antiguo Testamento es sagrado para la religión judía y cristiana. Son sucesos que ocurren al pueblo judío, previo al nacimiento de Jesús.

El Nuevo Testamento es sagrado para los cristianos. Trata de la vida de Jesús y de los hechos posteriores a su muerte.

Si bien, como todo libro antiguo su información no puede tomarse al pie de la letra, es un documento fundamental para el entendimiento de la evolución de la cultura humana, ya que como se dijo abarca casi 1000 años de historias.

Además al ser pilar de dos de las más influyentes religiones del mundo, su contenido ha sido fuente de inspiración y controversia a lo largo de toda la historia. Ni hablar de que es tal ves el libro más conocido de nuestra cultura.

Libros recomendados

Más allá de estos tres libros existen muchos otros que han influido e influyen hasta hoy en menor o mayor medida. Sería imposible conocerlos a todos.

Pero estos tres libros son sin dudas, tres textos de los cuales por lo menos se debe tener; primero noción de su existencia, y luego una idea de su contenido. No hay dudas de que son libros imprescindibles. Ya leerlos es otra historia.

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Cultura

Qué es la cultura general

Antes de adentrarnos en definir a la cultura general, comenzaremos por definir qué es la cultura. Es un tema escabroso ya que hay aproximadamente 164 definiciones del término.

De todos modos tomaremos la mejor definición de cultura que encontré: «conjuntos de saberes, creencias y pautas de conducta de un grupo social, incluyendo los medios materiales que usan sus miembros para comunicarse entre sí y resolver necesidades de todo tipo».

Ahora bien, si queremos una definición de cultura general, podemos hacerlo de la manera más estricta diciendo que es «los conocimientos de cualquier tipo que pueda poseer un individuo».

Esto no aclara nada, por lo que vamos a desglosar la definición para poder entenderla.

Definamos la cultura general

Decir que cultura general es los conocimiento de cualquier tipo, no define nuestra concepción del término. Es decir, cuando decimos que alguien posee una amplia cultura general, no nos referimos a que sabe mucho de una sola cosa.

Es así que para tener una mejor aproximación hay que echar mano a la definición de cultura. Entonces allí vemos que habla de un conjunto de saberes, y eso es clave.

Cuando alguien posee un conjunto de saberes que le permite comprender y entender al mundo tanto en su medio como en medios ajenos, puede decirse que posee una buena cultura general.

Entonces cultura general es el cúmulo de saberes que tiene un individuo, sobre distintos temas, sin necesario ser especialista en ninguno. Si la persona posee estos conocimientos se dice que es una persona culta.

Utilidad del saber

La utilidad de la cultura general radica en que provee los elementos para poder pensar y entender un determinado tema. Posibilita construir el propio sentido común o criterio para enfrentar y analizar con éxito las distintas facetas de la vida.

Además la cultura general permite conocer y disfrutar de variedad de artes, deportes y espectáculos. Es la posibilidad de adaptarse con mayor facilidad a nuevos entornos y desafíos.

Tomar mejores decisiones basadas en información propia y poder de alguna manera predecir situaciones futuras.

Dónde se adquiere cultura general

La cultura general al no tratarse de conocimientos específicos ni en detalle, no se puede estudiar de un solo libro. Esto quiere decir que la cultura general se adquiere en todos los niveles escolares o llamada educación formal, pero sobre todo en lo extra-académico o educación informal.

Cada actividad extra-académica es una oportunidad de adquirir cultura general. Estudiar un idioma, un instrumento, practicar un deporte, ver cine, leer un libro o escuchar música son algunas de las actividades por las cuales accedemos a nuevos saberes.

También con la simple vida en comunidad se adquieren usos y costumbres que constituyen a la cultura general. Es por eso que también viajar es uno de las formas por excelencia de adquirir nuevos conocimientos. Ya que se conocen nuevas culturas y lugares, con todo lo que eso implica.

Aspectos de la cultura

Si uno tuviese que enumerar qué ramas de la ciencia y/o tópicos debería englobar los conocimientos de una persona culta, podríamos decir que las básicos son:

  • Matemática
  • Física
  • Química
  • Biología
  • Geología
  • Historia
  • Geografía
  • Política
  • Lenguas
  • Deportes

Por supuesto que hay varias más temáticas, pero estas son las más aceptadas universalmente. Los contenidos de cultura general se hacen cada vez más grandes, pero sus bases son siempre las mismas.

Los conocimientos efímeros, como por ejemplo los nombres y acciones de la farándula, rara vez pasan a convertirse en cultura general. Son excepciones los personajes que por algún motivo trascendieron su propio medio para hacerse conocidos universalmente.

Una persona culta

Quien posea este tipo de conocimientos, en líneas generales, estará en condiciones de entablar conversaciones de diversos temas. Podrá entender tanto los fenómenos naturales con los culturales. Será más permeable a las nuevas culturas y a cambios de puntos de vista.

La cultura general en conjunción con  la inteligencia determinaran la manera de proceder de las personas. Es allí que reside la verdadera importancia. Una sociedad culta, es una sociedad con mayores chances de prosperar.

Preguntas de cultura general

Los test de cultura general son una buena aproximación para saber en dónde esta uno parada. De todos modos no son nada definitivo, ya que como se dijo los saberes son muy amplios y no existe un lugar que los condense todos y que sea accesible a una persona. Porque por más que en Internet se pueda encontrar gran parte es imposible asimilar todo esa información.

Es por eso que la metodología por excelencia para gozar de cultura general es la lectura.

Leer es y será una de las mejores maneras de aprender. Siempre permitirá conocer nuevos campos del conocimiento, aunque se trate de una novela. Es prácticamente imposible leer un libro y no aprender algo nuevo.

Los blogs también sirven para empaparse de manera ágil de nuevos conocimientos, permitiendo luego, si uno quiere profundizar, comenzar una búsqueda más detallada, sirva de ejemplo las entradas de este blog, como por ejemplo ¿Cuántos años tiene la Tierra?  que le permitirá obtener un panatallazo general de un tema en particualar y de otras diversas temáticas relacionadas. Lo importante es el puntapié inicial, el primer rayo de luz que nos indica un universo nuevo por descubrir.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Historia

La extinción de las máquinas de escribir

En su momento, las máquinas de escribir eran un símbolo de modernidad. Toda persona las identificaba con lo eficiente, la oficina y el trabajo moderno. Es por eso que la  extinción de las máquinas de escribir resulta un fenómeno interesante.

Su hegemonía se extendió desde cuando fueron inventadas a principios del siglo XIX y se extendió hasta finales del siglo XX. Hoy los nativos digitales seguramente no saben de lo que estamos hablando.

Qué es una máquina de escribir

Una máquina de escribir es un dispositivo mecánico, electromecánico o electrónico, que mediante un conjunto de teclas (tipos), al ser presionadas, imprimen caracteres en un comúnmente en un papel.  Seguramente esta descripción no dice mucho a quien nunca vio una. Y hoy es común que mucha gente nunca haya visto una.

A quién escribía a máquina se le llamaba mecanógrafo (sería válido para quien escribe en una computadora también), y era común estudiar mecanografía o dactilografía (así se llama estrictamente al acto de escribir a máquina). Durante estos cursos se aprendía a escribir sin mirar el teclado, utilizando todos los dedos y a una gran velocidad (seguramente por la ideología de la eficiencia, era muy importante escribir muy rápido y sin equivocarse).

En las escuelas mercantiles, oficinas públicas y privadas había montones de estas máquinas. Lo que generaba una atmósfera única de ruido de metal chocando contra el papel sujetado en el carro contra el rollo.

Las hubo de carros anchos, las había portátiles tipo portafolios, grandes, livianas, pesadas y chicas. Había de todo tipo de maquinas.

La hegemonía de la máquina de escribir

Durante muchos años, escribir a máquina ere un requisito fundamental para una secretaria, sobre todo en el sector empresarial. En las oficinas gubernamentales, no todos lo sabían hacer y era muy gracioso ver como escribían con un dedo de cada mano. Muchas veces la mayor tardanza de un trámite era esperar a que escriban el documento a máquina.

Pero aun así, en juzgados, comisarías y ministerios, su presencia era fundamental. Ya que le imprimía al documento un grado de validez casi equiparable al de un sello.

Inclusive en mi escuela, mecanografía era una materia que teníamos en primer y segundo año.

Durante el auge de la dactilografía nacen los correctores para ocultar equivocaciones. Los había líquidos que eran los más modernos, otros que eran una cintita que se pegaba sobre el error y otros más viejos que eran lápices cuya mina era un borrador de tinta y en cuyo extremo opuesto tenían una pequeña escobilla.

El principio del fin

Hacia la última década del siglo XX, la irrupción de la PC en los hogares, empresas y administración pública de manera realmente masiva fue sin duda el hecho que marco el fin de una era.

Las computadoras ya no eran tan caras, usarlas era bastante fácil con el Windows 3.1 y las impresoras se hicieron muy populares.

Estrictamente, hasta la aparición de impresoras confiables, las máquinas de escribir seguían subsistiendo. Pero con el auge de las impresoras de matriz de punto ya no hubo más necesidad de máquinas mecánicas. Estas impresoras imprimían rápido y barato. Hacían ruido pero menos tiempo que el que lo hacía una máquina. Eran más eficientes. Ese fue el motivo extinción de las máquinas de escribir.

Así que finalmente las máquinas fueron quedando si uso sobre algún armario, para finalmente desaparecer de los espacios de trabajo. La materia mecanografía se dejó de dictar en mi escuela.

El misterio de las máquinas desocupadas

En mi casa había al menos tres máquinas de escribir. En mi escuela debe haber habido cerca de 40 máquinas. En cada juzgado, hospital, repartición pública, oficina y comisaría había al menos siempre una máquina.

Entonces, en dónde están todas esas máquinas ahora. En dónde está toda esa cantidad de hierro y plástico. Porque piénsenlo, eran realmente muchas y de un tamaño bastante visible. Ya hablamos en otro momento del destino de los teléfonos fijos.

El destino final de estos aparatos es tal vez el mayor misterio sobre la extinción de las máquinas de escribir. Me tortura la idea de pensar que algún día puedan ser objetos de colección y que costarán un montón de plata. Y yo no sé en dónde están mis máquinas.

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Viajes

Un viaje a Siria

Siria es un país siempre presente en el imaginario argentino. Seguramente que eso se debe a la inmigración siria a nuestro país que arrancó en el siglo XIX, continuó durante la primera mitad del siglo XX y resurgió en el siglo XXI. Un viaje a Siria, sirve para rescatar los mejores recuerdos de este país.

Históricamente cuando se pensaba en Siria, se pensaba en aquel país lejano que habían dejado atrás estos inmigrantes. Que acá, se los bautizó con el apodo genérico de turcos, un error garrafal aceptado tal vez por el grado tolerancia de nuestro país, para lo bueno y para lo malo, ya que los turcos eran quienes habían conquistado su territorio y empujado a toda esta gente al exilio. Lamentablemente, en la actualidad, la visión sobre Siria cambió, debido a la guerra civil y al terrorismo que se desarrolló en su territorio.

Hoy no está clasificado como un lugar seguro para viajar y es prácticamente imposible conseguir una visa. El turismo es nulo. Pero en el año 2009, ninguno de estos problemas impedía conocer un país esplendido (salvo la pandemia de influenza). Es así que conseguí la visa en Buenos Aires, me puse en contacto con mis parientes sirios, y salimos para allá.

Por cuestiones debidas al programa integral del viaje, llegamos a Siria, de una manera un poco común, ya que lo hicimos por tierra, y por la frontera con Jordania. Los hicimos en un colectivo de línea. Y ya desde que nos subimos en Amman (Jordania), empezamos a recibir la hospitalidad siria, ya que una familia que viajaba frente a nosotros nos convidó comida, así de la nada.

En esa época vivíamos la pandemia H1N1, y en pleno desierto, ya del lado sirio, nos tomaron a todos la temperatura con un termómetro de oído. Bajamos a sellar nuestro ingreso, había una ventanilla sola para extranjeros, se demoró bastante en atendernos, pero el colectivo espero sin ningún problema a que terminaran el control.

Es así que llegamos a Siria, la verdad es que nunca supimos en donde nos dejó el colectivo. Parece ser que no había terminal de ómnibus y nos dejó en una avenida muy concurrida. Ahí, justo se nos ofreció un taxi a llevarnos, y como ya teníamos elegido un hotel de la guía de viajes, nos llevó hasta allá, en el centro de Damasco. Tiempo después, el taxi me hizo acordar a esos autitos que se usaban en la Alemania comunista.

En el hotel conseguimos una habitación muy buena, y nos alojamos unas tres noches. Desde allí nos pusimos en contacto con la familia, que nos vendría a buscar en unos días al hotel. Es así que nos dedicamos a conocer la ciudad de Damasco.

La fisonomía de la ciudad era muy distinta a las nuestras occidentales, casi no había propagandas, ni carteles, ni marcas occidentales ni de comida, ni de café ni de consumo en general. Por lo que resultaba bastante única a la vista.

Sin dudas el mayor atractivo de la ciudad, es su Ciudad Vieja, un conjunto de construcciones antiguas en los que había una intensa vida comercial ya que funcionan bazares y todo tipo de negocios. Es un lugar espectacular, ya que además también hay muchos edificios históricos de interés.

Después de estar unos días solos por la ciudad, caminando, tomando café, conociendo restaurantes y comiendo la exquisita comida callejera, nos vino a buscar Radwan (primo de mi papá), quien nos llevo a conocer más en profundidad la ciudad. Es muy grande la diferencia de conocer una ciudad con alguien que la conoce tan bien. Además Siria es un lugar ideal para viajar lento.

Es así que conocimos la heladería más famosa, en la que se sirve un solo gusto de helado, hay mesas largas para sentarse y vasos de agua. También conocimos importantes monumentos religiosos tanto musulmanes como católicos.

Cuando uno realiza un viaje a Siria por primera vez, seguramente se llevará una de las mayores sopresas del mundo, debido a todas nuestras diferencias pero también a nuestras similitudes.

Más historia de la visita a la ciudad de Damasco, la estadía en Bagdad Cafe y los días viviendo en el pueblo de mi familia quedan para otro día.