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Los peligros del capitalismo

La aplicación de cualquier modelo teórico social y económico siguiendo al pie de la letra sus postulados es sumamente riesgoso. Los peligros del capitalismo, el comunismo o el socialismo se han materializado en enormes crisis para los pueblos que los aplicaron al pie de la letra.

Básicamente la gran diferencia entre estos tres sistemas es quién administra los medios de producción. En el capitalismo lo hace los privados, en el comunismo el estado y en el socialismo lo hace el proletariado (los trabajadores).

El capitalismo postula que el mercado genera y asigna la riqueza, el comunismo que el estado genera y distribuye, el socialismo asigna esta tarea a la clase trabajadora.

Ninguno de los tres sistemas tendría efectos nocivos en las sociedades, si se aplicasen tomando como centro de la economía al ser humano.

Los riesgos del capitalismo

El gran problema del capitalismo es que generalmente olvida la razón primera de la economía, que es el bienestar del hombre y no del mercado. La ciega fe en la defensa de los mercados antes que cualquier otra cosa.

Algo parecido se puede decir del comunismo y del socialismo con respecto a cuando los beneficios del sistema son absorbidos por las élites gobernantes. Cabe destacar que el socialismo sería el paso previo a la instauración de una sociedad comunista.

Por otra parte el capitalismo tiene variantes, y el gran problema es que la variante liberal o neoliberal fue la que más difusión ha tenido sobre todo en los países subdesarrollados.

El capitalismo liberal

Al aplicar la doctrina más pura del capitalismo, llamada liberal, se produce uno de los peores resultados. El capitalismo, por el rol preponderante del mercado y el capital, al reducir al mínimo la intervención estatal, produce naturalmente concentración de la riqueza.

La concentración de la riqueza es un proceso, que sin leyes para controlarla, genera pocos ricos cada vez más ricos y muchos pobres cada vez más pobres. El capitalismo no es sustentable ya que cada vez elimina más consumidores, por lo que en definitiva termina comiéndose a sí mismo. La exclusión y la pobreza son resultados naturales de este sistema.

Las empresas que saquen algún tipo de ventaja sobra las otras, serán quienes comiencen a concentrar el mercado. Irán comprando empresas más pequeñas, fusionándose, etc. Y en definitiva tendrán tanta influencia sobre determinadas ramas de la producción, que deja de ser cierto ese postulado sobre la auto regulación virtuosa del capitalismo.  Ya que en un segmento sin competencia real desaparecen las posibilidades del mercado de generar equilibrio.

Además el capitalismo al generar todas estas distorsiones,   inhibe el ascenso social y la igualdad de oportunidades. Ya que sino tuviste dinero para pagar tu educación  no pudiste estudiar, o sino tuviste dinero para pagar tu salud estas enfermo. Se puede leer https://wordpress.com/post/untema.com.ar/147.

Son los monopolios

A groso modo, si yo soy el único que vende tornillos en el país, yo pongo el precio. Si alguien me sale a competir porque yo vendo caro, al tener poder económico, puedo bajar mis precios para impedirle acceder al mercado, hago que se funda. Soy un monopolio.

Sino en el peor de lo casos, me reúno con este nuevo competidor, y entre los dos fijamos los precios a los que vamos a vender. Nos cartelizamos y generamos un oligopolio.

Es así que el sistema no se conduce de manera natural, sino que queda en mano de monopolios u oligopolios. Estas empresas se transforman en el poder económico real

Los países más avanzados, como Estados Unidos, de alguna manera entendieron esto. Y generaron un sistema de leyes antimonopolio o de defensa de la competencia. Entendieron los peligros de capitalismo.

Es famoso el caso de Standard Oil, la empresa de Rockefeller. La empresa fue dividida en 34 nuevas empresas obviamente más pequeñas. Otra empresa que fue sancionada por este tema es Microsoft, tanto en Europa como en Estados Unidos.

Es decir que los principales sponsors del capitalismo no lo aplican al pie de la letra. Y fomentan con sus leyes la intervención estatal.

La función del estado

Otro problema del capitalismo es que al pensar solo en las ganancias y utilidades, no está en su naturaleza ocuparse de ninguna cuestión donde no haya dinero de por medio. Por ejemplo cuando el sistema capitalista se ocupa de la salud y la investigación científica,  sucede que no investiga tratamiento para enfermedades que ataquen mayormente a los sectores de menos recursos, porque luego no podrán verderles el medicamento.

Verificado queda con el mal de Chagas y el mal de los rastrojos. Ningún laboratorio privado se ocupó de estudiar estas enfermedades que atacan a población generalmente pobre.

O una ruta en un lugar apartado. ¿Porque una empresa privada asfaltaría una ruta que lleva a un pueblo de 100 habitantes?

Es así que necesitamos de la presencia del estado para hacer frente a los problemas del mundo real, que no solo se reducen a ganar dinero.

Peso si le vamos a exigir al estado que intervenga cuando hay que poner, no es ético prohibirle intervenir sobre el mercado, mediante tributación y legislación.

El capitalismo bueno

Finalmente, según se observa en otros países, lo que mejor parece funcionar es un capitalismo con fuerte intervención estatal. De esa manera se logra una economía planificada.

El poder sigue en manos del pueblo y no de unas pocas familias poderosas. Este es uno de los más grandes peligros del capitalismo.

El comunismo por definición teórica nunca fue instaurado en ningún país, ya que nunca se pasó de la fase del socialismo. Como ejemplo de países socialistas tomemos a China y Cuba. Veremos que nuestra mentalidad y cultura no es muy compatible con ese sistema. Pero tenemos que aceptar tanto las cosas que no nos gustan como los logros de esos países.

Mitigando los peligros del capitalismo sería posible tener un sociedad justa, equilibrada y en definitiva feliz. Un sistema mixto puede ser ese modelo que hace tiempo estamos buscando.

 

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Zurdos poder y derecha

Hay una vieja frase que dice más o menos que: todos son comunistas o zurdos mientras no están en el poder. Ahí ya tenemos un triunfo cultural de la derecha. Porque se le endilga a cualquier político de izquierda en el poder,  la imposibilidad práctica de cumplir con sus consignas de campaña. En cambio la derecha no tiene ese estigma, todo lo que ellos plantean es posible. Esto se debe en parte a que la derecha posee medios de comunicación y comunicadores afines que instalan ideas, afectando al sentido común. Entonces parece lo más lógico que las consignas de izquierda son impracticables. Por eso vamos a hablar de zurdos, poder y derecha.

Izquierda y derecha

Para generalizar a qué nos referimos cuando hablamos de izquierda, diremos que son aquellas personas que llevan adelante políticas de distribución de la riqueza. En cambio la derecha tiende a medidas de concentración de la riqueza. Sirva como ejemplo, la izquierda congela tarifas de servicios públicos y la derecha dolariza tarifas. Cuando hablo de izquierda no me refiero a los representantes actuales de los partidos que llevan la palabra izquierda en el nombre del partido; en ese caso hablamos de disconformes seriales y hasta infantiles.

Me parece también anacrónico hablar de radicales y peronistas en la Argentina de hoy, sobre todo a la luz de la historia de los últimos 40 años y las políticas implementadas durante ese periodo. Es entonces más fácil tratar si se quiere clasificar de alguna forma a los políticos hacerlo con el criterio entes expuesto. En resumen podríamos empezar por las presidencias. La dictadura era claramente de derecha, Menem, De la Rua y Macri también. Todos estos gobiernos favorecieron la concentración de la riqueza y aumentaron así la pobreza y el desempleo. Alfonsín (acá dejo un artículo al respecto), Kirchner y Fernández serían de izquierda respecto de estos anteriores. En sus gobiernos se generó un redistribución de la riqueza por medio de distintas herramientas.

Pero el asunto es que políticos como el de Menem prometieron un gobierno de izquierda e hicieron uno de derecha. De la revolución productiva al cierre masivo de fábricas con importación indiscriminada. Otros como Macri dijeron que los problemas eran fáciles de arreglar y duplicó la inflación, pero cumplió al pie de la letra todo el resto de las promesas de ajuste fiscal y la agenda histórica de la derecha. Al mismo tiempo demostró que tampoco se pudene implementar ciertas ideas de derecha; prometió reducir los planes sociales y en vez de eso los terminó aumentando de manera muy importante, o como por ejemplo que no era necesario restringir la compra de divisa extranjera,  y terminó imponiendo el control más severo de la historia argentina. Pero lo destacable acá, es que nadie comenzó a decir que todos son de derecha hasta que llegan al poder.

Los gobiernos socialistas tampoco pudieron llevar adelante una gran distribución de la riqueza, debido a los límites de nuestro sistema tributario y falta de decisión política. Y en eso es donde abreva la idea de que las políticas de izquierda no son aplicables. Sumado a que esas políticas afectarían los intereses particulares del poder económico dueños de los medios de comunicación más grandes e influyentes.

Pero más allá de cualquier cosa lo que hay que entender es que no hablamos de comunismo, sino simplemente de sistemas de distribución como los que tienen los países del norte de Europa, en donde se llegó a un gran estado de bienestar debido a la aplicación de un sistema de digamos impuestos, ligado a la capacidad de pago de cada uno de sus ciudadanos y empresas.

De todos modos no olvidemos que hay paises comunistas que pueden servir de ejemplo para saber de qué se trata el comunismo y lo lejos que está de las políticas más de izquierda que se hayan aplicado en nuestro país.

Los zurdos en el poder y derecha

La diferencia principal entre la izquierda y la derecha, al estar en el poder, es que la derecha es la facción favorita de los grupos económicos concentrados. Esto redunda en que medios de comunicación, periodistas y economistas defienden a ultranza cualquier medida que se tome y atacan a cualquier medida que haya tomado un gobierno anterior de otra ideología. Como resultado, se tiene una opinión publica coptada por una sola campana, que redunda en la construcción de un sentido común, que a su vez lleva a esos lugares comunes de los cuales hablamos. Como decía aquel ministro nazi : «miente, miente que algo quedará».

Por otra parte los gobierno socialistas tienen en estos grupos de poder, por una cuestión propia de intereses, a sus antagonistas. Ya que es imposible lograr una sociedad más justa sino se tocan los privilegios de las minorías que concentran la riqueza y el poder económico.

En definitiva creer en estas frase echa de que todos son de izquierda hasta que llegan al gobierno, requiere por parte de quien lo hace, tener una posición ideológica definida o simplemente no haber vistos las cosas desde otro ángulo. Por que queda demostrado que a un dirigente no le hace falta ser ni de izquierda ni de derecha para traicionar sus propios ideales.