Categorías
Cultura Política

¿Quién es un dictador?

Para saber quién es un dictador, primero debemos entender qué significa este término y una buena forma es estudiar la etimología del término. Dictador es una palabra que viene del latín, ya que durante la República Romana una persona era temporalmente investido con el poder absoluto.

De aquí proviene el término que, posteriormente, se usaría para describir a un sistema de gobierno llamado dictadura.

Qué es una dictadura

Una dictadura es una forma de gobierno en donde la voluntad y el poder de quien gobierna se ejerce sin consenso participativo. Esto quiere decir que un solo líder o élite acceden al poder sin ningún tipo de elección popular y luego ejercen el gobierno de manera absoluta, es decir que no existe república durante una dictadura, ya que una sola figura concentra todo el poder.

Dictadura y democracia son las dos formas de gobierno son las dos principales formas de gobierno actuales. Y la principal diferencia es que en las democracias el poder emana del pueblo, mientras que en las dictaduras el poder emana de la fuerza que reúna la elite para acceder al poder sin elecciones mediante un golpe de estado.

Hay más de un tipo de dictadura

Según Barbara Geddes hay cinco tipos de dictadura: militar, de partido único, personalista, monárquicas e híbridas.

Dictadura Militar

En este régimen un grupo de oficiales del ejército detenta el poder.

Dictadura de partido único

Un solo partido tiene acceso a cargos políticos y control sobre la política.

Dictadura personalista

Todo el poder está en manos de un solo individuo.

Dictadura monárquica

Una persona de ascendencia real hereda el cargo de jefe de estado de acuerdo con la práctica o la constitución aceptada.

Dictadura híbrida

Regimen que combinan cualidades de dictaduras personalistas, de partido único y militares.

Dictaduras y dictadores en Argentina

En Argentina el sistema de elección de autoridades es democrático desde 1983. Hasta la fecha, por voto directo indirecto hasta 1994, y luego por voto directo hemos elegido nuestras autoridades.

Si bien muchas voces acusan a tal o cual gobierno de dictadura, como vemos es una absoluta falacia. En Argentina el último dictador se fue en 1983. Refuerzan estos argumentos el índice de democracia que es una clasificación que determina el estado de la democracia en 167 países.

El índice define 4 regimenes: democracias plenas, democracias imperfectas, regimenes híbridos y autoritarios. Argentina está calificada como una democracia imperfecta ocupando el puesto número 46. Siendo las únicas democracias plenas de América, Canadá, Uruguay y Costa Rica.

Como vemos el uso del término dictadura no tiene ningún asidero real. Aunque podemos reconocer que el sistema de gobierno republicano no siempre funciona de la mejor manera.

República sin dictador

Una república se basa en la división del poder absoluto en tres poderes independientes. El poder ejecutivo, legislativo y judicial. La cabeza del poder ejecutivo es el presidente.

El poder legislativo genera las leyes de la nación, el poder judicial observa su cumplimiento y el ejecutivo decide y gobierna en base a esas leyes. Esto por supuesto explicado de manera simple.

Ha ocurrido en épocas de nuestras historia en que el poder ejecutivo interfirió con la justicia, ejemplo de esto es la mesa judicial que conformó el gobierno del Macri, o también la corte adicta de Menem. Pero esto no quiere decir que esos presidente sean dictadores, ya que si bien los poderes no funcionaron de manera independiente, nuestro sistema de representación siguió siendo democrático. En todo caso pueden ser tildados de anti-republicanos pero no de dictadores.

Por otra parte el uso de decretos de necesidad y urgencia también es esgrimido como argumento para definir una dictadura. Esto es un error, ya que el DNU es un recurso constitucional. Además sería bueno recordar que por ejemplo el primer presidente desde 1983, Raúl Alfonsín, dictó un promedio de 1,1 decretos por año de gobierno, mientras que durante el último gobierno,  Mauricio Macri dictó 17 decretos por año. Y esto no los convierte en dictadores, ni menos enemigos de la república.

Características de un dictador

Entonces podemos decir que un dictador no se somete a ninguna ley y su palabra es la ley. Ejerce el poder desde que asume y de por vida. No permite oposición de ningún tipo y aprovecha su fuerza para suprimir la libertad de expresión y el discurso de las masas, para de esa manera mantener el poder y estabilidad política y social.

Un dictador no se somete a consideración de nadie su gestión. Tampoco debe preocuparse por conformar a las mayorías ya que no necesita de elecciones para estar en su cargo. Con solo mantener feliz a la élite que lo soporta ya será suficiente.

Ahora sí podemos hablar con propiedad, ya queda clara la diferencia en entre dictadura y democracia, entre dictador y presidente.

Categorías
Política

Antiperonismo inconsciente

Así como no hay genocidas buenos, ni dictadores buenos, ni golpeadores buenos, tampoco puede haber antiperonistas buenos. Salvo que su antiperonismo sea inconsciente. Es decir que el individuo no tenga verdadera conciencia de lo que significa.

Es muy interesante analizar un fenómeno que tiene como ideología única, oponerse sistemáticamente a toda ideología de origen peronista sin porponer nada a cambio, y sobe todo recurriendo a fundamento de dudoso origen.

Origines del antiperonismo

El origen de este movimiento se remonta al nombramiento  de Perón como titular del Departamento de Trabajo. Esa así que luego de impulsar los convenios colectivos, el Estatuto del Peón Rural, los tribunales del trabajo y la extensión de las jubilaciones a los empleados de comercio entre otras medidas. Los sectores empresariales de altos ingresos y la embajada de Estados Unidos arman un movimiento en su contra, que se llamaría antiperonismo.

Osea que el antiperonismo fue creado por los actores privilegiados de una elite que no quería compartir su bienestar. No quería ascenso social ni igualdad de clases. Y menos querían que les toquen sus ganancias, aduciendo que las mismas eran frutos del mérito personal y no de un proyecto colectivo de nación.

Los fundadores del antiperonismo eran completamente conscientes de lo que hacía, en cambios las masas que los apoyaron pueden ser considerados como el  antiperonismo inconsiente.

El gran misterio

Ahora bien, el gran misterio reside en porqué alguien que no pertenece a estas élites económicas y de poder se siente identificado con esta reacción contra el peronismo.

Es extraño que un asalariado que accede a vacaciones pagas, jubilación, aguinaldo, salud y educación universitaria gratuita para sus hijos, pueda estar en contra de estas medidas de justicia social.

Y aquí entra a tallar la batalla cultural, la disputa del sentido común. El antiperonismo, como sector de poder, supo como encontrar adeptos aún entre quienes se perjudicaban a sí mismos al comulgar con este movimiento. Quién puede estar en contra de tener una aerolínea de bandera, capacidad nuclear y satelital, universidades públicas y gratuitas, el voto femenino, etc.

Algunas hipótesis sobre el antiperonismo

Pareciera ser que el antiperonismo pudo explotar al máximo cada error del peronismo y magnificarlo de manera tal, que para cierto público, ningún acierto pudiera ser suficiente.

Por otra parte, la imposición de la idea de que todo lo que uno tiene lo debe ganar por sí mismo, caló de manera determinante en la clase media (consolidada y engrosada gracias a las políticas de Perón). Esta falsa idea de una meritocracia, fue trascendental para el auge del antiperonismo. Se puede leer artículo sobre la antinomia empleado empleador.

Es así que si el estado te ayudaba de alguna manera, según quien fueras te lo merecías o no. Si sos alguien sin educación de ningún tipo y el estado te ayuda económicamente está mal. Ahora si sos un empresario de la patria contratista y el estado te «ayuda» con contratos millonarios y sobreprecios, eso está bien. Los subsidios están mal si son para le gente, pero si son para las grande empresas están bien.

La asignación universal por hijo está mal, pero el salario familiar está bien. Los políticos que surgen de la clase media o baja roban porque no tienen dinero, en cambio los políticos de alta alcurnia no necesitan robar.

Todas estas falacias, calaron fuerte en un sector que prefiere que le vaya mal, mientras a su vecino le vaya peor. Y al enclavarse en el sistema de creencias de una persona, la misma ya no analiza nada, lo da por sentado. Por eso hablamos ya de un antiperonismo inconsciente.

Porque nadie logra nada en soledad. Necesita de las rutas que alguien hizo, de las vacunas que alguien le dio, de la electricidad que viene por un tendido que realizaron obreros que en algún lado se educaron. Y que fue generada en una central atómica, que fue diseñada por ingeniero que estudiaron en una universidad pagada por el estado.

Todos contra Perón y lo popular

Consultando un poco la historia argentina, podemos enumerar unos cuantos actos memorables del antiperonismo:

El primer hito del antiperonismo es el golpe palaciego de 1945 cuando fuerzan a renunciar a Perón y posteriormente es detenido.

Celebración de la muerte de Eva Duarte. Acuñaron la famosa frase «Viva el cáncer».

Difusión de los términos discriminadores: cabecita negra, groncho, grasa y negro.

Atentado en Plaza de Mayo. Detonaron bombas durante un acto de la CGT. Murieron varias personas y hubo muchos heridos y mutilados.

Secuestro, profanación y violación  de cuerpo sin vida de Eva Duarte.

Bombardeo de la Plaza de Mayo. Sí, el antiperonismo fue el responsable del único ataque aéreo que sufriera nuestro territorio nacional. En este ataque por parte de sectores de la fuerza aérea, fueron asesinadas más de 300 personas y dejando un saldo de más de 800 heridos. Entre los fallecidos se encontraba un grupo de escolares.

Golpe de estado de 1955. Instaurando una dictadura cívica militar.

Derogación de la constitución vigente.

Proscripción del peronismo. Mediante detenciones, detenciones, cesantías laborales, discriminación política y prohibición de participar en política tanto al partido como a sus integrantes.

Podríamos seguir con muchos más logros a lo largo de la historia, como la fuga de cerebros, deuda externa, etc, pero creo que con esto ya queda claro el punto. El antiperonismo es inconsciente.

Historia escrita

Como vemos, en nombre de una supuesta superioridad moral y del bien de la nación. Este grupo cometió las peores atrocidades. El antiperonismo no tiene nada rescatable. Es de vocación anti-democrática, anti-republicana y dictatorial.

En la actualidad esta cultura, esta lamentablemente arraigada en nuestra sociedad. Hoy es común que mucha gente vote en contra de sus porpios intereses, y reduzca toda la cuestión política a una cuestión emocional, como si  se tratase de un partido de fútbol. Tambíen es común que no logre ningún tipo de equilibrio en sus apreciasiones de la realidad. Si un peronista toma una medida está mal, si esa medida la toma un antiperonista está bien. Eso no es casual. Recide en esa batalla cultural que perdió el peronismo y los partidos populares en general.

Todo tipo de violencia siempre le quedó cómoda al antiperonismo. Por eso, una persona puede no ser peronista, estar en desacuerdo con sus líderes, tener otras afinidades políticas o ninguna. Puede ser radical, comunista, socialista, nacionalista, o lo que sea.

Pero para ser un antiperonista confeso y estar orgulloso de eso, como insignia de estatus social, hay que tener mucho estómago o poca conciencia.

Categorías
Política

Promesas de campaña

Infortunadamente en la cultura política actual, decir promesas de campaña es prácticamente igual a decir mentiras de campaña.
Es común que junto con las épocas de elecciones lleguen las promesas de campaña. Elección tras elección políticos de todo nivel proponen y prometen llevar a cabo las más variadas propuestas.
Por supuesto que mientras más seguro esté el político de perder, más audaces y radicales serán las propuestas. Aunque en definitiva la idea a la que remiten las promesas en campaña, es al dirigente que ganó y no cumplió, porque esta es la única forma de verificar si mentía, exageraba o pecaba de optimista.

Promesas sin cumplir

Es increíble que nuestra sociedad soporte periodo por período la falta de cumplimiento de los dirigentes, y no solo eso, sino que muchas veces los políticos han hecho todo lo contrario a lo que prometían. De ahí la famosa frase de Menem: “si les decía lo que iba a hacer, no me votaban”.
El ejemplo más próximo que podemos tomar, es el del periodo 2015-2019 del gobierno nacional. Ya que hay un buen registro de las 20 promesas que hizo Macri en campaña.
De 20 promesas cumplió solo 2. Otras 9 fueron cumplidas a medias y las 9 restantes fueron incumplidas, o sea solo promesas de campaña.
Seguramente a nivel municipal y provincial pase lo mismo si uno analizará las plataformas de campaña. Pero siempre es el ejecutivo el que tiene la carga más pesada. El poder legislativo y el poder judicial quedan casi siempre exentos de críticas en estos sentidos.
Y ese es un problema gravísimo, porque la República se compone de 3 poderes, y todos deben responder ante el pueblo. Una República democrática requiere de qué el poder judicial y el poder legislativo aporten soluciones al pueblo.

Grandes promesas

Una de las grandes ventajas sobre las promesas de campaña, es que siempre se puede inventar una excusa por la cual no se cumplió. Por supuesto que no es admisible ni serio justificarlo el no cumplimiento diciendo simplemente: “pasaron cosas”, porque si aceptamos una explicación tan infantil, seremos nosotros copartícipes de la mentira.
En su momento Menem prometió una revolución productiva, y luego implemento un programa económico que destruyó a la producción nacional. O Macri, que prometió eliminar el impuesto a las ganancias y nunca lo hizo. Seguramente Ud. tendrá sus propios ejemplos. Pero coincidamos en que es una práctica muy común.
Otra veces, el político promete cosas tan grandes que luego parece lógico que no las cumpla. Pero ahí está nuestra responsabilidad, porque si parece obvio después, ya con el diario del lunes, ¿porque no nos lo pareció antes?
Que si nos dicen: vamos a asfaltar todas las calles del pueblo, en vez de decir: vamos a asfaltar dos calles; luego nos parece súper lógico que no se pudieran asfaltar tantas calles. Por eso no prometen asfaltar solo dos, porque ahí podríamos decir: ¡¿cómo no vas a cumplir con asfaltar solo dos calles?!

Promesas de campaña

No todos los políticos son iguales, porque son personas y las personas son todas distintas. Por eso tenemos que estar atentos para identificar a tiempo a quienes prometen el oro y el moro. Está mecánica degrada a la política. La degradación de la palabra y del vale decir cualquier cosa no ha dado precisamente buenos resultados y ha permitido el ascenso al poder, en distintos lugares del mundo, de individuos que son capaces de decir cualquier cosa y que no muestran ningún tipo de coherencia. Excepto la de decir hoy una cosa y mañana otra según convenga.
Es así que las promesas de campaña son muy peligrosas, porque si el votante está distraído o desinformado puede votar algo que no lo represente. Esperemos que así, algún día las promesas de campaña dejen de ser sinónimo de palabras al viento.

Categorías
Política

Todos están en contra de la pobreza pero cada vez hay más pobres

Todos están en contra de la pobreza pero cada vez hay más pobres. Es que es una impresión que todos tenemos y que está basada por un lado en los datos de la realidad, el índice de pobreza e indigencia tienen medidas hechas tanto por el gobierno como por otras instituciones, y por otra parte en la simple observación de la realidad.

Basta salir a la calle de cualquier ciudad del país y diría del mundo, salvo contadas excepciones, para observar de primera persona la existencia de la pobreza e indigencia cada vez más creciente. Digo esto, porque hace 20 años no era común. Hoy por hoy es tan habitual que termina por causar indiferencia y ser parte del paisaje. Pero son personas no objetos.
Entonces ¿porque a pesar de las promesas de campaña y de la presencia del tema en la agenda social no se avanza prácticamente nada? Por supuesto que es un tema complejo y se necesita de un abordaje multidisciplinario para ensayar algún tipo de respuesta. Pero en Un Tema daremos unas cuantas ideas para tratar de comenzar a desentrañar este fenómeno.

Un poco de sentido común

Cuando analizamos el PBI de un país como argentina, vemos que no se condice con los elevados índices de pobreza. Demasiado PBI y demasiados pobres, solo se puede explicar por una mala distribución de la riqueza o extrema concentración de la misma. Es que no hay mucha vuelta que darle, para que haya un millonario tiene que haber un montón de pobres, porque la riqueza es finita, y el sistema es piramidal, ya que sin normas que eviten la concentración, la misma por su naturaleza se hace cada vez más grande, es como que se polariza la distribución del dinero. Y eso destruye a la clase media. Conclusión crece la pobreza.

Entonces, ¿porque no se regula la distribución de la riqueza?, y para eso hay que buscar la respuesta en la política. Los países con mejores índices de distribución tienen políticas para que así sea, leyes y normas, ya que si no se regula esto no ocurre naturalmente. Básicamente lo que se hace en estos países es cobrar mayor proporción de impuestos a los que más tienen y menor proporción a los que menos tienen. Además de esto, el estado se ocupa de distribuir esa riqueza, ya sea en forma de salud, educación, transporte, planes sociales, investigación científica, etc., todo en función de los objetivos del gobierno y la sociedad.

Y esas son claves fundamentales del asunto, porque en primer lugar en nuestro país mientras mayor es la fortuna, menos impuestos paga en relación. Y hagamos énfasis en que los impuestos no pueden ser un simple porcentaje igual para todos, porque eso genera iniquidad, pongamos por ejemplo que un ciudadano de altos recursos paga el mismo IVA sobre la leche que un indigente. Tampoco olvidemos que el gasto público es una manera de distribuir la riqueza ya que bien utilizado genera un ingreso indirecto a la población que no tiene que gastar en vacunas, escuelas, etc.

La teoría del derrame y la pobreza

Es así que en las sociedades menos avanzadas los ricos, que quieren seguir siendo ricos, tienen una enorme influencia sobre el poder político, es decir el poder económico manda y no quiere soltar el poder. Es así que este poder económico genera todo un sistema de sentido común y creencias afín a sus objetivos. Entre ellos la teoría del derrame, que ya suena a como que van a dar sobras y dice más o menos que cuando los ricos se llenen, lo que sobra caerá para el goce de los mortales. Y eso no sucede, sucederá ni sucedió nunca, ya que lo que les sobra es en el mejor de los casos ahorrado pero no gastado.

Otro lugar común es que el que es pobre lo es porque quiere o por que no se esfuerza lo suficiente, y que los ricos se merecen ser ricos. Aclaremos que nadie está en contra de la riqueza, sino en que se concentre de manera desmedida a costa del resto de la población. Es así que se genera toda una falsa idea de que pobres siempre hubo y de que es así y así será, pero si te esforzás mucho trabajando en una de mis empresas vas a salir adelante. Que los planes sociales generan una cultura al trabajo, cuando otra visión es que los mismos ponen un piso al salario.

Siempre hay que tratar de ver desde distintas ópticas a todos estos lugares comunes.  Ya que todas estas ideas son expresadas hasta el cansancio por los representantes de estos sectores en los medios de comunicación.

Esto último ya es motivo suficiente para dudar, ya que responden a al interés de una clase particular.

La función de la política

Retomando lo que dijimos antes, las respuestas solo pueden venir de la política. Es por eso que no basta con una buena gestión para combatir a la pobreza, son necesarias reformas estructurales del sistema. Sino, la concentración siempre ocurre. Sino cualquier gobierno puede borrar de un plumazo cualquier logro obtenido en ese campo. La pobreza es necesaria para existencia de fortunas exorbitantes, y ese siempre será el principal escollo para lograr un reparto de la renta equilibrada. Porque no todo se reduce al mero acto de trabajar, no olvidemos que muchos trabajadores están bajo la línea de pobreza. Así que no caigamos en ese lugar común que no lleva más que a la confusión. Exijamos como sociedad los cambios necesarios en materia tributaria y fiscal, inclusive si es necesario, una reforma constitucional.

Porque discursivamente todos están contra la pobreza, pero en definitiva, sino se implementan políticas redistributivas no pasaremos de una simple expresión de deseo. Ya que un gobierno podrá hacer todo los esfuerzos para disminuir la pobreza, pero no podrá ir más allá de lo que le permitan sus recursos, y siempre existirá una pobreza estructural que fijara un piso, un porcentaje de la población que nunca podrá salir de la pobreza.

Porque seamos conscientes de que la única manera de combatir la pobreza es cambiar las reglas de juego. Como dijo un sabio: es de locos esperar resultados distintos haciendo siempre lo mismo.

Categorías
Economía Política

Zurdos poder y derecha

Hay una vieja frase que dice más o menos que: todos son comunistas o zurdos mientras no están en el poder. Ahí ya tenemos un triunfo cultural de la derecha. Porque se le endilga a cualquier político de izquierda en el poder,  la imposibilidad práctica de cumplir con sus consignas de campaña. En cambio la derecha no tiene ese estigma, todo lo que ellos plantean es posible. Esto se debe en parte a que la derecha posee medios de comunicación y comunicadores afines que instalan ideas, afectando al sentido común. Entonces parece lo más lógico que las consignas de izquierda son impracticables. Por eso vamos a hablar de zurdos, poder y derecha.

Izquierda y derecha

Para generalizar a qué nos referimos cuando hablamos de izquierda, diremos que son aquellas personas que llevan adelante políticas de distribución de la riqueza. En cambio la derecha tiende a medidas de concentración de la riqueza. Sirva como ejemplo, la izquierda congela tarifas de servicios públicos y la derecha dolariza tarifas. Cuando hablo de izquierda no me refiero a los representantes actuales de los partidos que llevan la palabra izquierda en el nombre del partido; en ese caso hablamos de disconformes seriales y hasta infantiles.

Me parece también anacrónico hablar de radicales y peronistas en la Argentina de hoy, sobre todo a la luz de la historia de los últimos 40 años y las políticas implementadas durante ese periodo. Es entonces más fácil tratar si se quiere clasificar de alguna forma a los políticos hacerlo con el criterio entes expuesto. En resumen podríamos empezar por las presidencias. La dictadura era claramente de derecha, Menem, De la Rua y Macri también. Todos estos gobiernos favorecieron la concentración de la riqueza y aumentaron así la pobreza y el desempleo. Alfonsín (acá dejo un artículo al respecto), Kirchner y Fernández serían de izquierda respecto de estos anteriores. En sus gobiernos se generó un redistribución de la riqueza por medio de distintas herramientas.

Pero el asunto es que políticos como el de Menem prometieron un gobierno de izquierda e hicieron uno de derecha. De la revolución productiva al cierre masivo de fábricas con importación indiscriminada. Otros como Macri dijeron que los problemas eran fáciles de arreglar y duplicó la inflación, pero cumplió al pie de la letra todo el resto de las promesas de ajuste fiscal y la agenda histórica de la derecha. Al mismo tiempo demostró que tampoco se pudene implementar ciertas ideas de derecha; prometió reducir los planes sociales y en vez de eso los terminó aumentando de manera muy importante, o como por ejemplo que no era necesario restringir la compra de divisa extranjera,  y terminó imponiendo el control más severo de la historia argentina. Pero lo destacable acá, es que nadie comenzó a decir que todos son de derecha hasta que llegan al poder.

Los gobiernos socialistas tampoco pudieron llevar adelante una gran distribución de la riqueza, debido a los límites de nuestro sistema tributario y falta de decisión política. Y en eso es donde abreva la idea de que las políticas de izquierda no son aplicables. Sumado a que esas políticas afectarían los intereses particulares del poder económico dueños de los medios de comunicación más grandes e influyentes.

Pero más allá de cualquier cosa lo que hay que entender es que no hablamos de comunismo, sino simplemente de sistemas de distribución como los que tienen los países del norte de Europa, en donde se llegó a un gran estado de bienestar debido a la aplicación de un sistema de digamos impuestos, ligado a la capacidad de pago de cada uno de sus ciudadanos y empresas.

De todos modos no olvidemos que hay paises comunistas que pueden servir de ejemplo para saber de qué se trata el comunismo y lo lejos que está de las políticas más de izquierda que se hayan aplicado en nuestro país.

Los zurdos en el poder y derecha

La diferencia principal entre la izquierda y la derecha, al estar en el poder, es que la derecha es la facción favorita de los grupos económicos concentrados. Esto redunda en que medios de comunicación, periodistas y economistas defienden a ultranza cualquier medida que se tome y atacan a cualquier medida que haya tomado un gobierno anterior de otra ideología. Como resultado, se tiene una opinión publica coptada por una sola campana, que redunda en la construcción de un sentido común, que a su vez lleva a esos lugares comunes de los cuales hablamos. Como decía aquel ministro nazi : «miente, miente que algo quedará».

Por otra parte los gobierno socialistas tienen en estos grupos de poder, por una cuestión propia de intereses, a sus antagonistas. Ya que es imposible lograr una sociedad más justa sino se tocan los privilegios de las minorías que concentran la riqueza y el poder económico.

En definitiva creer en estas frase echa de que todos son de izquierda hasta que llegan al gobierno, requiere por parte de quien lo hace, tener una posición ideológica definida o simplemente no haber vistos las cosas desde otro ángulo. Por que queda demostrado que a un dirigente no le hace falta ser ni de izquierda ni de derecha para traicionar sus propios ideales.

Categorías
Política

El final del gobierno de Alfonsín

El final del gobierno de Alfonsín está rodeado de mitos, por supuesto que la mayoría sin ningún tipo de fundamentos. Como por ejemplo que la oposición (peronismo) no lo acompañó, que los paros generales no lo dejaron gobernar, que la hiperinflación, que los saqueos, etc. Pero se omite sistemáticamente hacer un mínimo análisis de contexto, es decir en qué estado tomó el gobierno y cómo era el mundo de ese entonces, y cómo jugaron el poder económico y los medios de comunicación.


Contexto en el que asume Alfonsín.


Alfonsín asume el gobierno que deja la dictadura militar en 1983. La dictadura entrega un país con una inflación superior al 100%, dato que generalmente se omite, y una abultada deuda externa (hoy parecería chica, pero en ese momento de la historia era prácticamente impagable.
La región no atravesaba tampoco un buen momento económico, osea no era fácil vender a los países limítrofes. Las materias primas tenían valores muy bajos y el país estaba desindustrializado. El país tenía un gran defit fiscal.
Sin olvidar que el peligro de un nuevo golpe de estado era una constante, no olvidar los levantamientos militares que hubo durante el período. Era tal la miseria que dejó el programa económico de la dictadura que se tuvo que crear el Plan Alimentario Nacional (PAN).


Situaciones que afrontó el gobierno de Alfonsín.


En este contexto, los dolares no alcanzaban para pagar la deuda externa. La CGT no quería al FMI. El poder económico no quería ceder nada, el presidente fue silbado en la Rural por sectores del campo. Tampoco había dolares para importar insumos para la producción. Y los responsables de la dictadura cívica-militar seguían operando para no perder más poder.
Un país devastado por el programa económico de los 7 años anteriores, que se había sobre endeudado y no podía hacer frente al pago de la deuda externa heredada. Había una gran presión sobre el dolar debido a su escasez en el país, por lo tanto el dolar subía y generaba una suba de los precios. Además la inflación heredada de más del 100 % iba comiendo la recaudación del estado. Lo que generaba un gran deficit. Entonces el estado recurría a la emisión monetaria que iba directo a la compra de dolares para fuga. Esto fue así porque se habían implementadas políticas de ajuste impuestas por nuestros acreedores que habían liquidado prácticamente al mercado interno. Osea se emitía pero el pueblo la veía pasar. El poder económico compraba dolares para fugar, eso hacía subir más al dolar, eso hacía subir más los precios, eso hacía subir más a la inflación.
Los 13 paros generales que afrontó Alfonsín fueron por cuestiones económicas y realizados por los gremios de trabajadores. En general se oponían a las relaciones con el FMI y al plan económico. Pero en la práctica los paros generales son simbólicos, no tiran a un gobierno ya que no hacen mella en el sistema productivo del país. Con solo pensar que hubo 13 paros en 67 meses de mandato se llega rápido a la conclusión, que si bien son un condimento más, no pueden justificar el fin de un gobierno.
En este contexto el poder económico como siempre presionaba para reducir el deficit fiscal en base al esfuerzo de los demás, privatizar las empresas del estado y abrir la economía. Recetas de siempre que nunca funcionan.
Los agro-exportadores no querían pagar retenciones de ninguna clase y un tipo de cambio libre para sus exportaciones. Además en un contexto de suba del dolar, eran muy reacios a vender la cosecha esperando mayores valores del dolar para realizar la exportación.  Es decir que este sector no quería colaborar de ninguna forma con la recuperación del país y menos con el gobierno de Alfonsín. Este conflicto tuvo su punto más oscuro cuando en 1988 el presidente fue silbado y abucheado durante su discurso en el sede de la Sociedad Rural en Palermo.
El gobierno de Alfonsín soportó tres levantamientos militares o «carapintadas». Los mismo tenían entre sus motivos las leyes que se habían promulgado para juzgar los crímenes de la dictadura cívico-militar. Durante estos acontecimientos el presidente fue apoyado por el arco político, sobre todo el peronismo. Cafiero, lider del peronismo fue con Alfonsín a Campo de Mayo a exigir el final del levantamiento. También salió al balcón de la Casa Rosada junto a Alfonsín y su vicepresidente.
Los medios de comunicación dominantes que representaban y representan al poder económico real, también colaboraron de manera determinante para socavar al gobierno, mediante tapas que eran pura propaganda. Es por eso que en aquel momento Alfonsín pedía a los medios de comunicación informar objetivamente para no sembrar el desánimo. No tuvo suerte.


El final del gobierno de Alfonsín.


Hacia el final de su mandato sucedieron algunos saqueos en las principales ciudades del país. Los mismos se produjeron luego de que se anuciara un adelantamiento de la elecciones y se extendieron por varios días. Los motivos de los saqueos fueron la incapacidad financiera de la gente para comprar alimentos como así también el desabastecimiento, es decir el hambre.
De esta manera finalizaron los 67 meses del gobierno de Alfonsín. En este contexto queda claro que reducir el motivo del fin del gobierno a los paros generales o al peronismo, es cuanto menos una simplificación infantil y sin ningún tipo de sustento.
Un paro general de trabajadores no puede ser por tiempo indeterminado, por lo que tendría efecto nulo en la caída de un gobierno como motivo directo, aunque haya 13 paros. Eso sí, ya se vio la potencia de un paro patronal. El paro de los agro-exportadores en 2008 infligió al país perdidas millonarias por la paralización de la actividad económica en casi todos los sectores. Y también efectuaron  la economía al no liquidar las exportaciones por venta de cosechas.Por supuesto que los único que no perdieron en con ese paro, fueron justamente los que hacían el paro.
El peronismo perdió las elecciones de 1983, pero obteniendo un 40% de los votos. Esto le dio gran poder en el congreso, en donde a la luz de los hechos vemos que no trabó el accionar del oficialismo.
Por supuesto que se puede hacer un análisis muchísimo más profundo sobre el tema, pero mi objetivo es simplemente echar un poco de luz sobre este asunto para entender que no existen las explicaciones mágicas, y que todos los fenómenos de este tipo suceden por una concurrencia de factores y no por un único motivo.
 
 
 
 

Categorías
Política PYMES

¿ Y el gobierno de Córdoba?

Ya llevamos más de un mes de cuarentena. El gobierno nacional con sus aciertos y errores a encarado ciertas soluciones a los problemas que surgen de la paralización de la economía; los gobiernos municipales también han hecho su parte, por supuesto que en menor o mayor medida según sus posibilidades. Es así que la pregunta que surge es: ¿ y el gobierno de Córdoba?

Cualquier cosa que hayan hecho puede resultar insuficiente o adecuada, según lo hayan contenido a uno o no. Pero, ciertamente, al menos se discuten las medias, se discuten sobre disposiciones, se las critica o no. El asunto es cuando no hay nada. Cuando no hay ninguna medida, cuando todo sigue como si nada pasara.

En esa situación, parece estar el gobierno de Córdoba. La nada misma. La presidencia absoluta. Hasta un reloj de aguja que esté parado marca la hora correcta dos veces al día, pareciera la idea rectora.

Los impuestos provinciales siguen viento en popa, es más, llegan recordatorios por e-mail para no olvidar pagar. Ninguna propuesta para afrontar impuesto inmobiliario ni automotor. El eslogan es Ahora más que nunca si podés pagá. Una locura total. Y por supuesto, ese impuesto increíble llamado ingresos brutos sigue como siempre, recaudando. Ni moratoria, ni refinanciación ni posponer vencimientos, ni nada.

Por otra parte, los servicios públicos que dependen del contralor de la provincia, tampoco acusaron recibo de la situación. Las boletas de luz siguieron llegando religiosamente, con sus vencimientos inamovibles, sin financiación, al igual que las de agua. Y en muchos casos sin tener medidos los consumos reales, infiriendo consumos de otros periodos, como si antes hubiera habido una pandemia para tener de referencia.

El banco de Córdoba, lamentablemente hasta ahora tampoco ha lanzado ninguna línea de créditos propia, a la que puedan acceder las personas o PYMES en crisis. Podría ser esta una oportunidad de acercar a los cordobeses a su banco. Puede leer mi artículo sobre las PYMES  para conocer la realidad de una PyMe.

Parece ser entonces que todo queda en manos de la nación y los municipios. Y que las PYMES no caerán por arte de magia. La provincia deja pasar una oportunidad histórica de gestionar durante la pandemia. No se sabe de planes concretos para la industria turística y gastronómica, preponderante fuente de ingresos de grandes zonas geográficas de la provincia.

Nobleza obliga a reconocer el gesto de bajar un 30 % los salarios más altos del gobierno, pero también obliga a decir que con eso, en el plano de mantener una PYME, no hacemos nada, ¿porque saben qué?, yo a los ingresos me lo bajé un 100 %.