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Todos están en contra de la pobreza pero cada vez hay más pobres

Todos están en contra de la pobreza pero cada vez hay más pobres. Es que es una impresión que todos tenemos y que está basada por un lado en los datos de la realidad, el índice de pobreza e indigencia tienen medidas hechas tanto por el gobierno como por otras instituciones, y por otra parte en la simple observación de la realidad.

Basta salir a la calle de cualquier ciudad del país y diría del mundo, salvo contadas excepciones, para observar de primera persona la existencia de la pobreza e indigencia cada vez más creciente. Digo esto, porque hace 20 años no era común. Hoy por hoy es tan habitual que termina por causar indiferencia y ser parte del paisaje. Pero son personas no objetos.
Entonces ¿porque a pesar de las promesas de campaña y de la presencia del tema en la agenda social no se avanza prácticamente nada? Por supuesto que es un tema complejo y se necesita de un abordaje multidisciplinario para ensayar algún tipo de respuesta. Pero en Un Tema daremos unas cuantas ideas para tratar de comenzar a desentrañar este fenómeno.

Un poco de sentido común

Cuando analizamos el PBI de un país como argentina, vemos que no se condice con los elevados índices de pobreza. Demasiado PBI y demasiados pobres, solo se puede explicar por una mala distribución de la riqueza o extrema concentración de la misma. Es que no hay mucha vuelta que darle, para que haya un millonario tiene que haber un montón de pobres, porque la riqueza es finita, y el sistema es piramidal, ya que sin normas que eviten la concentración, la misma por su naturaleza se hace cada vez más grande, es como que se polariza la distribución del dinero. Y eso destruye a la clase media. Conclusión crece la pobreza.

Entonces, ¿porque no se regula la distribución de la riqueza?, y para eso hay que buscar la respuesta en la política. Los países con mejores índices de distribución tienen políticas para que así sea, leyes y normas, ya que si no se regula esto no ocurre naturalmente. Básicamente lo que se hace en estos países es cobrar mayor proporción de impuestos a los que más tienen y menor proporción a los que menos tienen. Además de esto, el estado se ocupa de distribuir esa riqueza, ya sea en forma de salud, educación, transporte, planes sociales, investigación científica, etc., todo en función de los objetivos del gobierno y la sociedad.

Y esas son claves fundamentales del asunto, porque en primer lugar en nuestro país mientras mayor es la fortuna, menos impuestos paga en relación. Y hagamos énfasis en que los impuestos no pueden ser un simple porcentaje igual para todos, porque eso genera iniquidad, pongamos por ejemplo que un ciudadano de altos recursos paga el mismo IVA sobre la leche que un indigente. Tampoco olvidemos que el gasto público es una manera de distribuir la riqueza ya que bien utilizado genera un ingreso indirecto a la población que no tiene que gastar en vacunas, escuelas, etc.

La teoría del derrame y la pobreza

Es así que en las sociedades menos avanzadas los ricos, que quieren seguir siendo ricos, tienen una enorme influencia sobre el poder político, es decir el poder económico manda y no quiere soltar el poder. Es así que este poder económico genera todo un sistema de sentido común y creencias afín a sus objetivos. Entre ellos la teoría del derrame, que ya suena a como que van a dar sobras y dice más o menos que cuando los ricos se llenen, lo que sobra caerá para el goce de los mortales. Y eso no sucede, sucederá ni sucedió nunca, ya que lo que les sobra es en el mejor de los casos ahorrado pero no gastado.

Otro lugar común es que el que es pobre lo es porque quiere o por que no se esfuerza lo suficiente, y que los ricos se merecen ser ricos. Aclaremos que nadie está en contra de la riqueza, sino en que se concentre de manera desmedida a costa del resto de la población. Es así que se genera toda una falsa idea de que pobres siempre hubo y de que es así y así será, pero si te esforzás mucho trabajando en una de mis empresas vas a salir adelante. Que los planes sociales generan una cultura al trabajo, cuando otra visión es que los mismos ponen un piso al salario.

Siempre hay que tratar de ver desde distintas ópticas a todos estos lugares comunes.  Ya que todas estas ideas son expresadas hasta el cansancio por los representantes de estos sectores en los medios de comunicación.

Esto último ya es motivo suficiente para dudar, ya que responden a al interés de una clase particular.

La función de la política

Retomando lo que dijimos antes, las respuestas solo pueden venir de la política. Es por eso que no basta con una buena gestión para combatir a la pobreza, son necesarias reformas estructurales del sistema. Sino, la concentración siempre ocurre. Sino cualquier gobierno puede borrar de un plumazo cualquier logro obtenido en ese campo. La pobreza es necesaria para existencia de fortunas exorbitantes, y ese siempre será el principal escollo para lograr un reparto de la renta equilibrada. Porque no todo se reduce al mero acto de trabajar, no olvidemos que muchos trabajadores están bajo la línea de pobreza. Así que no caigamos en ese lugar común que no lleva más que a la confusión. Exijamos como sociedad los cambios necesarios en materia tributaria y fiscal, inclusive si es necesario, una reforma constitucional.

Porque discursivamente todos están contra la pobreza, pero en definitiva, sino se implementan políticas redistributivas no pasaremos de una simple expresión de deseo. Ya que un gobierno podrá hacer todo los esfuerzos para disminuir la pobreza, pero no podrá ir más allá de lo que le permitan sus recursos, y siempre existirá una pobreza estructural que fijara un piso, un porcentaje de la población que nunca podrá salir de la pobreza.

Porque seamos conscientes de que la única manera de combatir la pobreza es cambiar las reglas de juego. Como dijo un sabio: es de locos esperar resultados distintos haciendo siempre lo mismo.

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