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Zurdos poder y derecha

Hay una vieja frase que dice más o menos que: todos son comunistas o zurdos mientras no están en el poder. Ahí ya tenemos un triunfo cultural de la derecha. Porque se le endilga a cualquier político de izquierda en el poder,  la imposibilidad práctica de cumplir con sus consignas de campaña. En cambio la derecha no tiene ese estigma, todo lo que ellos plantean es posible. Esto se debe en parte a que la derecha posee medios de comunicación y comunicadores afines que instalan ideas, afectando al sentido común. Entonces parece lo más lógico que las consignas de izquierda son impracticables. Por eso vamos a hablar de zurdos, poder y derecha.

Izquierda y derecha

Para generalizar a qué nos referimos cuando hablamos de izquierda, diremos que son aquellas personas que llevan adelante políticas de distribución de la riqueza. En cambio la derecha tiende a medidas de concentración de la riqueza. Sirva como ejemplo, la izquierda congela tarifas de servicios públicos y la derecha dolariza tarifas. Cuando hablo de izquierda no me refiero a los representantes actuales de los partidos que llevan la palabra izquierda en el nombre del partido; en ese caso hablamos de disconformes seriales y hasta infantiles.

Me parece también anacrónico hablar de radicales y peronistas en la Argentina de hoy, sobre todo a la luz de la historia de los últimos 40 años y las políticas implementadas durante ese periodo. Es entonces más fácil tratar si se quiere clasificar de alguna forma a los políticos hacerlo con el criterio entes expuesto. En resumen podríamos empezar por las presidencias. La dictadura era claramente de derecha, Menem, De la Rua y Macri también. Todos estos gobiernos favorecieron la concentración de la riqueza y aumentaron así la pobreza y el desempleo. Alfonsín (acá dejo un artículo al respecto), Kirchner y Fernández serían de izquierda respecto de estos anteriores. En sus gobiernos se generó un redistribución de la riqueza por medio de distintas herramientas.

Pero el asunto es que políticos como el de Menem prometieron un gobierno de izquierda e hicieron uno de derecha. De la revolución productiva al cierre masivo de fábricas con importación indiscriminada. Otros como Macri dijeron que los problemas eran fáciles de arreglar y duplicó la inflación, pero cumplió al pie de la letra todo el resto de las promesas de ajuste fiscal y la agenda histórica de la derecha. Al mismo tiempo demostró que tampoco se pudene implementar ciertas ideas de derecha; prometió reducir los planes sociales y en vez de eso los terminó aumentando de manera muy importante, o como por ejemplo que no era necesario restringir la compra de divisa extranjera,  y terminó imponiendo el control más severo de la historia argentina. Pero lo destacable acá, es que nadie comenzó a decir que todos son de derecha hasta que llegan al poder.

Los gobiernos socialistas tampoco pudieron llevar adelante una gran distribución de la riqueza, debido a los límites de nuestro sistema tributario y falta de decisión política. Y en eso es donde abreva la idea de que las políticas de izquierda no son aplicables. Sumado a que esas políticas afectarían los intereses particulares del poder económico dueños de los medios de comunicación más grandes e influyentes.

Pero más allá de cualquier cosa lo que hay que entender es que no hablamos de comunismo, sino simplemente de sistemas de distribución como los que tienen los países del norte de Europa, en donde se llegó a un gran estado de bienestar debido a la aplicación de un sistema de digamos impuestos, ligado a la capacidad de pago de cada uno de sus ciudadanos y empresas.

De todos modos no olvidemos que hay paises comunistas que pueden servir de ejemplo para saber de qué se trata el comunismo y lo lejos que está de las políticas más de izquierda que se hayan aplicado en nuestro país.

Los zurdos en el poder y derecha

La diferencia principal entre la izquierda y la derecha, al estar en el poder, es que la derecha es la facción favorita de los grupos económicos concentrados. Esto redunda en que medios de comunicación, periodistas y economistas defienden a ultranza cualquier medida que se tome y atacan a cualquier medida que haya tomado un gobierno anterior de otra ideología. Como resultado, se tiene una opinión publica coptada por una sola campana, que redunda en la construcción de un sentido común, que a su vez lleva a esos lugares comunes de los cuales hablamos. Como decía aquel ministro nazi : «miente, miente que algo quedará».

Por otra parte los gobierno socialistas tienen en estos grupos de poder, por una cuestión propia de intereses, a sus antagonistas. Ya que es imposible lograr una sociedad más justa sino se tocan los privilegios de las minorías que concentran la riqueza y el poder económico.

En definitiva creer en estas frase echa de que todos son de izquierda hasta que llegan al gobierno, requiere por parte de quien lo hace, tener una posición ideológica definida o simplemente no haber vistos las cosas desde otro ángulo. Por que queda demostrado que a un dirigente no le hace falta ser ni de izquierda ni de derecha para traicionar sus propios ideales.

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