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La meritocracia no existe

Antes que nada vamos a definir qué significa este término, para luego explicar porque la meritocracia no existe. Siendo estrictos, la meritocracia es una forma de gobierno, en la cual gobiernan los que tienen los méritos necesarios. El término se utiliza por extensión a cualquier sistema en donde la jerarquía se determine de esta manera.

Esto se traduce en que la selección social o jerarquización social se define por la valoración de un tipo de algún tipo mérito para el desempeño de puestos gubernamentales, laborales, económicos y de sociales. De esta manera se define quién accede a qué puesto y/o posición.

Es así que se trata de un modelo idealizado que en la práctica es imposible de llevar a cabo, sobre todo aplicado al ámbito social. Ya que es imposible generar un sistema que asigne una posición social a cada uno en base a méritos.

Meritocracia inaplicable

Para definir una posición socio-económica, en base al mérito, debería poderse verificar una oportunidad de igualdades universal. Es decir que todos partamos con las mismas condiciones. De no ser esto así, no habría ningún mérito en la posición conseguida.

Veamoslo con un ejemplo. El individuo nace en una familia de buenos recursos, eso le permite recibir una alimentación adecuada desde la cuna, accede a una educación de calidad y a una buena salud. Si esta persona quisiera competir por ejemplo por un puesto deportivo, imaginemos la ventaja que tendrá respecto de otra persona que no se alimentó bien de niño ni tuvo una buena educación. La competencia sería despareja ya que la persona bien alimentada tendrá una mayor capacidad atlética, entenderá mejor las consignas y se desenvolverá con mayor facilidad.

Es por eso que la meritocracia es una forma de mantener conformes a las masas, inculcando la idea de que cada uno tiene lo que merece. Por lo tanto un millonario es millonario porque se lo merece y un indigente lo es porque también lo merece. Pero ¿qué oportunidad tenía ese niño si nación en la calle? Y es lo más común del mundo que si uno nace millonario siga siendo millonario. Puede interesar leer https://url2.cl/zuZk8.

Es más fácil que el más tonto de los millonarios le vaya bien, que al más listo de los indigentes. Las mujeres nunca tendrán las mismas capacidades que los hombres para ciertas tareas y viciversa. Una persona con discapacidad tampoco las tendría.

De aquí surge que no todos tienen las misma oportunidades. De manera tal que dejar la suerte de los ciudadanos atada a su propia capacidad es una injusticia desde el origen.

Es por esto que la meritocracia, si bien en teoría sería una excelente manera de determinar posiciones, para llevarla a la práctica, haría falta un estado que asegure las mimas posibilidades desde antes de nacer a cada uno de sus ciudadanos.

Quién se beneficia de la meritocracia

Este sistema es fomentado principalmente por los cultores del neoliberalismo, para tratar de justificar los desequilibrios que este sistema genera. Cada uno tendrá la culpa de lo que le pasa a sí mismo. Pero omite decir de dónde parte cada uno.

En definitiva, para que este sistema funcione, deberíamos vivir en una especie de comunismo (ver https://wp.me/pc1IcS-3m )que garantice la igualdad absoluta entre sus ciudadanos, porque desde el momento en que una persona parte de distinto lugar que otra, la meritocracia deja de ser real.

Es así que tal como se vende esta idea al público, podemos afirma que la meritocracia no existe.

 

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